Un año debió esperar Aníbal Mosa para volver a ocupar el sillón principal de Blanco y Negro, la sociedad anónima que administra a Colo Colo.
El empresario sirio puso a Harold Mayne-Nicholls en uno de los tres puestos que tiene en el directorio. El expresidente de la ANFP será el vicepresidente ejecutivo y Mosa, el mandamás.
En su primera actividad oficial a la cabeza del directorio, Mosa ratificó a Mario Salas y a Marcelo Espina en sus puestos. Y también aseguró la continuidad del proyecto de divisiones inferiores encabezado por Ariel Paolorossi y Ariel Palena.
En su primera pasada por Blanco y Negro, Mosa dijo en varias ocasiones que su deseo más íntimo era que Esteban Paredes asumiera la gerencia deportiva, sitio que ocupa Marcelo Espina.
El goleador del cacique termina su carrera a fines de este año. En diciembre, Mosa será el encargado de reubicarlo dentro de una estructura que hoy tiene todos los cupos llenos.
Ver comentarios
Los comentarios son moderados para garantizar un diálogo respetuoso.