Kyrie Irving recibió otro duro golpe. El basquetbolista que se encuentra apartado por los Brooklyn Nets por no querer vacunarse, deberá esperar para volver a jugar en la NBA.
Esto, porque Nueva York, ciudad norteamericana donde hacen de local los Nets, se apega a un estricto protocolo sanitario para espectáculos como la NBA. La franquicia intentó calificar el centro de entrenamientos como un lugar privado para que Irving pueda estar presente en las prácticas, pero no hubo entendimiento con las autoridades.
El basquetbolista, que no se ha vacunado contra el Covid-19 no puede jugar los partidos como local en el Barclays Centers debido a la determinación de las autoridades. Por ello, la franquicia decidió apartarlo del equipo hasta que pueda desempeñarse a tiempo completo y no solo en los compromisos de visitante.
La ilusión de Irving de volver a las canchas nació por el cambio institucional que vivirá la ciudad. El próximo 1 de enero, Eric Adams sustituirá a Bill de Blasio en la alcaldía de Nueva York, lo que abriría una puerta a modificar los protocolos.
Sin embargo, al ser consultado por la situación de la estrella de los Nets, el nuevo edil fue claro. “La ciudad de Nueva York no va a cambiar ninguna regla. Es cosa de la NBA y Kyrie el llegar a un entendimiento para mantenerle en los Nets y seguir velando por todos los deportistas que vienen a jugar aquí. Creo que lo arreglarán”, aseguró.
Las palabras de Adams contradicen el reglamento. La NBA no rechaza a jugadores que no se encuentren vacunados e Irving no puede jugar debido a la regulación que existe en la ciudad para combatir la pandemia. Pero como adelantó el alcalde, este protocolo no sufrirá cambios.
“Esa es su determinación, es su cuerpo. Yo no puedo dictarle nada, tiene que hacer lo que él quiera. Soy fan de los Nets y me encanta Kyrie. Creo que es una pieza que necesitamos para ganar el campeonato”, dijo sobre la decisión del jugador a no vacunarse.
Irving, que no puede reunirse con sus compañeros de equipo ni realizar trabajos grupales mientras no se vacune o cambie la normativa contra el Covid, seguirá sin jugar en la NBA. Sin duda, un duro golpe para la estrella del baloncesto.