El desbloqueo parcial por parte de la UEFA a los equipos rusos de las competiciones europeas no duró nada. Es que desde el organismo revirtieron esa decisión debido a las quejas de diversas federaciones.
Solo duró dos semanas del anuncio de la UEFA para que el combinado ruso Sub-17 pudiera competir en sus respectivos torneos, ya que entendían que “los niños no deberían ser castigados por acciones cuya responsabilidad recae exclusivamente en los adultos”. Una medida que comenzaba a abrirle las puertas a la Federación rusa a los torneos.
No obstante, el organismo liderado por Aleksander Čeferin echó pie atrás a este anuncio e informó que a Rusia no se le permitirá jugar los partidos de clasificación para el Europeo Sub-17 de este mes. Lo anterior debido a que 12 de 55 de las federaciones miembro se negaron a jugar partidos con las selecciones rusas.
“El punto de agenda fue retirado porque no se pudo encontrar ninguna solución técnica para permitir que los equipos rusos jueguen”, señaló la UEFA tras la reunión en la que debían evaluar los procesos a seguir.