La Conmebol encendió las alertas tras recibir un reporte por un posible amaño en el partido entre Independiente Rivadavia y Fluminense, disputado el pasado 6 de mayo en Mendoza por la fase de grupos de la Copa Libertadores 2026.
Según informó Globo Esporte, el organismo sudamericano recibió antecedentes sobre un volumen inusualmente alto de apuestas relacionadas con una tarjeta amarilla durante el encuentro que terminó igualado 1-1.
Las sospechas apuntan específicamente a la amonestación recibida por el volante del cuadro argentino, Tomás Bottari, a los 36 minutos del primer tiempo.
La jugada en sospecha
En aquella jugada, Bottari cortó con la mano un avance de Rodrigo Castillo hacia Lucho Acosta durante un contragolpe de Fluminense, acción que fue sancionada de inmediato con tarjeta amarilla por el árbitro uruguayo Gustavo Tejera.
La advertencia del ente señala que el comportamiento sospechoso fue detectado en una pequeña casa de apuestas en Argentina, donde se registró un flujo anormal de dinero apostado específicamente a esa amonestación.
De acuerdo con el Código Disciplinario de la Conmebol, las personas involucradas en casos de manipulación de partidos arriesgan sanciones de hasta cinco años de suspensión de toda actividad relacionada con el fútbol, e incluso castigos de por vida en situaciones graves.
Además, si se comprobara la participación de algún futbolista en el supuesto amaño, el club también podría recibir sanciones deportivas, incluida la pérdida del partido.
En lo estrictamente futbolístico, Independiente Rivadavia ya aseguró el liderato del Grupo C con 13 puntos, mientras que Fluminense suma cinco unidades y definirá su clasificación a octavos de final en la última fecha ante Deportivo La Guaira.