Una nueva crisis golpea a la FIFA y a su presidente, Gianni Infantino, luego de que las principales confederaciones de Europa, Asia y Norteamérica expresaran públicamente su molestia por la forma en que el organismo manejó un proyecto relacionado con los derechos comerciales de sus principales competencias.
La UEFA, la AFC y la Concacaf cuestionaron la actuación de la FIFA y sostuvieron que el episodio provocó una ruptura de confianza entre las confederaciones y la dirigencia encabezada por Infantino. Las tres organizaciones solicitaron además una revisión independiente del proceso.
“El liderazgo en el fútbol no es un bien que se posea. No consiste en ostentar —ni en exigir— el poder para ejercerlo. Es un deber de servicio hacia la familia del fútbol que lo confía. Cuando se rompe la confianza mediante el engaño, cuando una persona se antepone al colectivo que le ha confiado la autoridad, ese deber ha sido abandonado”, señalaron en una carta.
El proyecto que generó el conflicto
La controversia se originó en torno a la propuesta conocida como FIFA Forward Enterprise, que contemplaba la posibilidad de incorporar inversión privada en los derechos comerciales de la Copa del Mundo y otras competiciones.
La iniciativa finalmente fue abandonada, pero la forma en que se gestionó provocó fuertes cuestionamientos. UEFA, AFC y Concacaf consideran que no se trató simplemente de un problema de comunicación o procedimiento, sino de una decisión que comprometió la confianza entre los distintos organismos del fútbol internacional.
En una carta conjunta, las confederaciones criticaron que la FIFA haya avanzado en el proyecto sin una participación suficiente de sus miembros y reclamaron mayor transparencia y respeto por los mecanismos de gobernanza.
Cuestionan directamente el liderazgo de Infantino
El conflicto aumenta la presión sobre Gianni Infantino, cuya gestión ya venía siendo cuestionada por algunas asociaciones nacionales.
Las confederaciones señalaron que la FIFA debe actuar como una organización que sirva al fútbol y no como una estructura que imponga decisiones de manera unilateral. También plantearon la necesidad de revisar cómo se toman decisiones de esta magnitud dentro del organismo.
La situación se suma a otros episodios de tensión registrados durante las últimas semanas. La federación de fútbol de Noruega ha pedido la salida de Infantino, mientras que la asociación inglesa retiró su respaldo a su reelección.
FIFA defiende a su presidente
Desde el organismo rector del fútbol mundial han rechazado las acusaciones y defendido la actuación de Infantino.
La FIFA ha descrito las críticas como parte de un intento por debilitar el liderazgo de su presidente, mientras sostiene que ya se reconocieron errores vinculados con la gestión del proyecto.
El enfrentamiento ocurre además en un momento especialmente relevante para la organización, con el fútbol internacional entrando en una etapa de definiciones sobre el futuro comercial de sus grandes competiciones.
La solicitud de una revisión independiente por parte de UEFA, AFC y Concacaf podría aumentar la presión sobre Infantino y abrir un nuevo capítulo en la disputa por la conducción y gobernanza de la FIFA.