En el reciente episodio de El Radar en Radio Agricultura, el académico e investigador de la Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos (ANEPE), Jorge Sanz, abordó las principales tensiones internacionales que han marcado la contingencia, con especial énfasis en la relación entre Chile y Argentina y las recientes declaraciones y acciones vinculadas al Estrecho de Magallanes.
Sanz recordó que las controversias recientes se suman a episodios anteriores, como la instalación de placas solares en territorio chileno y declaraciones de autoridades argentinas sobre el Estrecho de Magallanes.
A su juicio, el problema no está solamente en una declaración, sino en que determinadas ideas puedan comenzar a instalarse mediante documentos oficiales, mapas o decisiones relacionadas con capacidades militares.
“Entonces, son las frases, son los documentos, son las capacidades militares. Están pensando en una base militar en Tierra del Fuego. Entonces, ya son varias cosas. No es solo la frase que el Estrecho de Magallanes puede haber sido un error”, señaló.
Sanz enfatizó que Chile debe reaccionar ante estas señales sin que ello implique buscar un conflicto con Argentina. “Cuando empezamos a hablar de documentos que no los quieren derogar, cuando empezamos a hablar de aumentar las capacidades militares, aumentar la infraestructura militar, empezamos a hablar de una cosa distinta”, afirmó.
La plataforma continental abre nuevos puntos de encuentro
Otro de los asuntos analizados por Sanz fue la extensión de las plataformas continentales y la posibilidad de que estas terminen superponiéndose entre distintos países.
El académico explicó que la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar permite a los países ribereños extender su plataforma continental más allá de las 200 millas, hasta determinados límites. En el caso de Chile y Argentina, esta situación genera nuevos puntos de encuentro en el extremo sur.
Para Sanz, el desafío está en la forma en que Chile administra estas situaciones y evita que determinados planteamientos terminen consolidándose como hechos aceptados.
Como conclusión de su análisis sobre las relaciones internacionales, Sanz llamó a abandonar una visión excesivamente centrada en la amistad entre gobiernos y poner en primer lugar los intereses permanentes de los Estados. “El tema está en que tenemos que tener claro cuál es el límite de la amistad y dónde empieza el Estado”, sentenció.
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