En una nueva edición de El Radar, el invitado fue Marcel Aubry, quien abordó una posible reducción en la cantidad de parlamentarios. Para el sociologo, el debate no debe centrarse únicamente en la cantidad de diputados y senadores, sino en cómo modificar los incentivos que han llevado a una creciente fragmentación del sistema político chileno.
A juicio del experto, la clave está en disminuir la cantidad de escaños disponibles en cada distrito electoral. “Reducir el número de parlamentarios por distrito tiene un efecto mecánico inmediato (…) porque los partidos chicos, que son los que agarran menos cupos dentro del pacto, van a perder representación”, explicó.
Según Aubry, una medida de este tipo facilitaría los acuerdos políticos al reducir el número de actores involucrados en las negociaciones parlamentarias.
Al mismo tiempo, descartó que la principal justificación sea el ahorro económico. “Cuando esto salió, en el año 2020 o 2021, la argumentación fue de costos, pero la verdad no es un argumento muy fuerte”, afirmó.
El rol clave del Partido de la Gente
Uno de los temas más relevantes de la conversación fue la influencia que hoy ejercen los partidos pequeños en el Congreso.
Para Aubry, la actual composición parlamentaria obliga a cualquier gobierno a negociar constantemente con sectores que no pertenecen a los grandes bloques políticos tradicionales. “La música la pone el PDG”, señaló al referirse al rol que cumple el Partido de la Gente en votaciones clave.
El académico explicó que en sistemas altamente fragmentados el poder suele concentrarse en quienes ocupan posiciones intermedias y tienen los votos necesarios para inclinar una mayoría. “Cuando se toman por mayoría, el que manda es el que está en medio, que le llaman el votante mediano”, indicó.
Por qué el gobierno no logra despegar en las encuestas
Respecto de la evaluación ciudadana del gobierno, Aubry señaló que la denominada “luna de miel” presidencial prácticamente no existió. “Ya tenemos la respuesta, no duró nada”, afirmó al analizar la evolución de la aprobación presidencial.
El experto sostuvo que los factores que realmente pueden modificar la percepción ciudadana no son las reformas políticas ni los debates institucionales, sino variables concretas que afectan la vida diaria de las personas. “Lo único que mueve la aguja en serio es empleo, inflación, crecimiento”, aseguró.
A su juicio, mejoras sostenidas en esos ámbitos son las únicas capaces de generar cambios relevantes en los niveles de aprobación de cualquier administración.
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