Muy golpeados por las heladas, los embarques de ciruelas en 2014 se redujeron a más de la mitad.

Si bien en 2015 se pudo recuperar casi un cuarto de lo que se había perdido en el ejercicio anterior, los envíos no lograron superar las 100 mil toneladas. Sin embargo, este año habría buenas noticias para esta especie: las exportaciones volverían a niveles similares a los más altos que tuvo esta fruta en el pasado, como en 2007, 2012 y 2013. Este año totalizarían las 104 mil toneladas.

Otros carozos como damascos, duraznos y nectarines no logran recuperarse, ni alcanzar sus volúmenes del pasado.

Fuente: El Mercurio