poroto manteca

En Carahue se llevó a cabo el lanzamiento de un importante proyecto orientado al “Mejoramiento y rescate del recurso genético valioso del poroto Manteca”, ejecutado por el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), a través de sus Centros Regionales INIA Carillanca en La Araucanía, INIA Quilamapu en Chillán e INIA La Platina en Santiago, bajo la coordinación del Dr. Mario Mera, especialista en leguminosas.

Con un presupuesto total de 152 millones de pesos, cofinanciado por la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), la iniciativa tendrá una duración de 4 años (hasta 2020), donde además participan Indap Araucanía, la Ilustre Municipalidad de Carahue y la Comunidad Currihual Huenchual 1 como entes asociados.

La ceremonia estuvo liderada por el alcalde (S) de Carahue Miguel Ángel González, la Directora Regional de INIA Carillanca Ivette Seguel, el Director Regional de Indap Cristian Núñez, el Representante de la zona sur de FIA Claudio Soler, el Director Regional de Prochile Ricardo Chancerel, además de profesionales y pequeños agricultores del sector. Ellos pudieron conocer del impacto y el valor de la iniciativa al rescatar un cultivo tan valioso de la zona.

Cabe indicar que el poroto “Manteca” es una variedad criolla de forma ovoide y color amarillo crema, sembrado y consumido principalmente en la Región de La Araucanía. Corresponde al tipo comercial que en otras partes llaman “Azufrados” o “Burros” o “Cuyanos”. Los agricultores han preferido este tipo de poroto porque emerge rápido, tolera mejor temperaturas bajas, es precoz, rinde bien en secano y hasta ahora ha sido un cultivo relativamente sano.

“Los agricultores han mantenido esta variedad porque valoran sus características agronómicas y culinarias. Encuentran que el poroto Manteca es el que más se adapta a sus condiciones, tiene germinación y emergencia más rápida que otros porotos, tolera mejor el déficit hídrico y tradicionalmente ha rendido más que otras variedades. No obstante, los agricultores de Taife, sector de vegas cercano a la comuna de Carahue, han dado una voz de alarma y solicitan ayuda. Aseguran que la productividad y la calidad de este poroto han decaído paulatinamente, y que la continuidad de esta variedad se está viendo amenazada.  De ahí la relevancia del apoyo que INIA pueda entregarles. Desde la perspectiva culinaria es un poroto blando y de buen sabor, posiblemente causa menor flatulencia”, comenta el Dr. Mario Mera.

Por sus características organolépticas, el poroto Manteca es apreciado por el consumidor, quien está dispuesto a pagar un precio superior al del poroto Hallado y semejante o superior al del poroto Tórtola.

Los profesionales del INIA han observado que las plantas de poroto Manteca presentan hojas con mosaicos, síntomas asociados a virosis. Es decir, el poroto Manteca está siendo afectado por virus.  El virus del mosaico común y el virus del mosaico amarillo son los más relevantes en cultivos de poroto en Chile. Es muy probable que la causa de la menor productividad y calidad del poroto Manteca producido en Taife se deba a la presencia de estos virus.

“En una muestra del sector, con pruebas serológicas hemos detectado la presencia del virus del mosaico común en un 14% y de la raza necrótica del mosaico común en un 28%. La infección viral causa pérdidas de rendimiento que aumentan con el tiempo y pueden llegar a 80%. Esto explicaría por qué la productividad y la calidad del poroto Manteca ha ido disminuyendo”, explica Mera.

Alcance del proyecto

En el contexto indicado, el objetivo de la iniciativa es buscar resistencia genética a los virus o, si esto no es posible, obtener material genético de poroto Manteca libre de éstos. Un objetivo paralelo es conservar en Bancos de Germoplasma de INIA, el material genético valioso que existe del Poroto Manteca, de manera que pueda ser devuelto a los agricultores en caso de un evento climático catastrófico.

Esto último, dado que la ocurrencia errática de heladas entre noviembre y febrero está desapareciendo en gran parte de la región, si a futuro ocurren heladas estivales en la zona Nueva Imperial – Carahue, el proceso de erosión genética de una variedad criolla como Manteca puede ser muy violento. Por lo mismo, el proyecto contempla trabajos en INIA La Platina, Santiago (determinación de virus, principalmente) e INIA Quilamapu, Chillán (selecciones y ensayos).

En La Araucanía, los trabajos están concentrados en el Centro Regional Tranapuente, con selección de plantas, evaluación de progenies, ensayos de rendimiento, y en Taife, lugar de producción, se establecerán ensayos y parcelas demostrativas que se verán en reuniones y días de campo.

“El mejoramiento genético es un proceso lento, y generalmente toma más de una década obtener una nueva variedad. Cuando una nueva variedad mejorada se obtiene seleccionando dentro de un material heterogéneo, como postulamos a través de esta iniciativa, el proceso es más rápido. Sin embargo, cabe hacer notar que recién finalizado el proyecto tendremos identificado el material que constituirá la nueva variedad, en consecuencia la cantidad de semilla será aún escasa para distribuir a los agricultores. No obstante, la semilla disponible será suficiente para establecer un semillero de una a dos hectáreas, que permitirá que pronto las 80 familias beneficiadas del sector tengan semilla mejorada”, informa Mera.

La multiplicación de semilla de la nueva variedad se materializará en los años posteriores al proyecto, de manera que los agricultores están conscientes que su masificación dependerá del establecimiento de semilleros. Al ser manejados por los mismos agricultores de Taife, estos semilleros podrán contar con la asesoría técnica del INIA.

Particularmente los productores de las comunidades Currihual Huenchual 1 (sector Taife estero); Currihual Huenchual 2 (sector Taife bajo); Currihual Huenchual 3 (sector Taife); Francisco Curihuentro (sector Champulli); Mulato Calvuin (sector Lolocura) y Juan Currimil (sector isla Lolocura).

Este proyecto contempla resguardar el material genético, es decir, aquellas  líneas agronómicamente interesantes. En particular las que manifiesten algún grado de resistencia a cualquiera de los virus identificados, cuestión que permitirá recuperar el poroto Manteca en caso que un desastre natural provoque la pérdida del material que manejan los agricultores. Además, también estará disponible para estudios o mejoramientos futuros de esta legumbre.

Existe un respaldo  en este sentido, ya que INIA cuenta con un reconocido Programa de Leguminosas de grano, cuyo objetivo es crear nuevas variedades de poroto, para grano seco, poroto granado y poroto verde, superiores a las actuales en uso por los agricultores.

Año Internacional de las Legumbres

Este proyecto es interesante, al resguardar un material criollo y propio de una zona del país, además que se inserta con fuerza en el año  Internacional de las Legumbres establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU). Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), hoy existen 1500 millones de personas en el mundo con sobrepeso, de los cuales 43 millones son niños menores de 5 años.

Claramente se requiere mayor alimentación y las legumbres se convierten en una alternativa real por su alto contenido en proteínas, ricos en aminoácidos esenciales, alto en vitaminas, principalmente del complejo B, carecen de colesterol y libres de gluten (poroto, lenteja y garbanzos). Las legumbres están compuestas de proteínas, y contienen el doble de las que se encuentran en el trigo y tres veces de las que cuenta en arroz.

Durante el 2016, bajo el lema “semillas nutritivas para un futuro sostenible” la asamblea general de la ONU declaró el año internacional de las legumbres para crear conciencia de sus beneficios y promover su producción y comercio, además de fomentar nuevos usos en toda la cadena alimentaria. Se ha designado a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) como la instancia que facilite esta colaboración con diversas entidades. Más aún, cuando las legumbres son cultivos importantes para la seguridad alimentaria de una parte importante de la población, principalmente en América Latina, África y Asia donde las legumbres forman parte de las dietas tradicionales y a menudo son cultivadas por pequeños campesinos y agricultores familiares.

“Para FAO  es relevante concientizar sobre el importante papel de las legumbres en la producción sostenible de alimentos y en las dietas saludables, su contribución a la seguridad alimentaria y nutricional; promover el valor y utilización de las legumbres en el sistema alimentario, sus beneficios para la fertilidad del suelo y para combatir el cambio climático y la mal nutrición. Es necesario además, alentar las conexiones de la cadena para una mayor producción de legumbres, fomentar la investigación y la mejor utilización de la rotación de cultivos”, indicó Ivette Seguel, Directora Regional de INIA Carillanca.

En Chile existen 67 mil ha de legumbres. Entre 1200 y 1300 hectáreas se producen en La Araucanía, existiendo 1000 hectáreas de porotos; 126 hectáreas de lentejas y 666 hectáreas de arvejas. Un gran desafío y responsabilidad.

Fuente: INIA