En un nuevo episodio del programa conducido por la periodista Carolina Zúñiga, transmitido desde Madrid, el invitado fue Andrés Montero Jaramillo, actual presidente del Consejo Empresarial Chile-España y exdirector de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA). Durante la conversación, abordó temas de actualidad política y económica que afectan tanto a Chile como a España, destacando diferencias culturales, institucionales y de gestión pública entre ambos países.
Andrés Montero Jaramillo, quien ha desarrollado una larga trayectoria en los sectores agrícola y empresarial, reflexionó sobre el proceso de reforma agraria en Chile, el rol del Estado y el escenario político actual. “Creo que hay muchas cosas que en España se hacen mejor que en Chile y que nosotros efectivamente tenemos que copiar, pero hay otras que no tanto, porque hemos copiado algunas no muy buenas, sobre todo en temas políticos que podemos tocar más adelante, y también algunos temas empresariales”, explicó en el espacio de Radio Agricultura.
Con respecto a sus raíces, compartió que proviene de una familia numerosa. “Yo soy el décimo hijo de doce, y familia tradicional chilena. Mi padre fue una persona muy interesante, fue ingeniero agrónomo, dirigente agrícola muy importante en momento de la ley de Reforma Agraria, que consistía en robarle los campos a los agricultores”, afirmó. Añadió que ese período marcó profundamente al país: “Decían que era expropiar para que los trabajadores fueran los dueños de la tierra, pero el problema es que expropiaban pero no pagaban. Se robaron los campos”.
Críticas al Estado y al funcionamiento político actual
En el plano institucional, Montero Jaramillo cuestionó la falta de meritocracia en la administración pública chilena. “En España, para poder ser empleado del Estado hay que preparar, presentar y aprobar oposiciones que son complejas. Mientras más altos son los cargos, más difíciles son los exámenes. Acá, lamentablemente, para entrar al sector público no se requieren mayores pergaminos, y eso ha inundado nuestro sistema de amigos del régimen de turno”, señaló.
También criticó el aumento de la burocracia durante el actual gobierno. “En el gobierno de Gabriel Boric han entrado 120.000 nuevos funcionarios ganando sueldos muy por sobre su valor de mercado, y en muchos casos sin que exista la necesidad. Nos hemos llenado de ministerios y organizaciones. Nos está pasando un poco lo que le pasa a Naciones Unidas: miles de empleados que uno no sabe qué hacen, no sabe quién los controla”, añadió.
Sobre el clima político actual, advirtió un alto grado de tensión. “Si el clima atmosférico está frío, en lo político está caliente. Está muy violento y hay una confrontación dentro de los partidos de la izquierda. Entendamos que hay mucho nerviosismo, hay mucho estrés, porque perciben que no serán gobierno”, expresó.
Finalmente, hizo una evaluación crítica del sistema político chileno: “En Chile hay 22 partidos políticos y dos en formación. Veinticuatro partidos, cada uno defendiendo sus privilegios. Es muy difícil gobernar así. Aquí antes hubo un bipartidismo mucho más sano para el país, pero eso cambió”, explicó, insistiendo en la necesidad de fortalecer la responsabilidad y la ética en el ejercicio de cargos públicos.