Carla Ballero rompió el silencio sobre la separación matrimonial de su hermano, Álvaro Ballero, y dejó clara su postura ante el quiebre.
La ex panelista de “Sígueme” abordó el tema en el programa “Qué te lo digo”, donde descartó categóricamente los rumores sobre una supuesta infidelidad.
“Pensar eso es estúpido. ¿Tú crees que una relación que dura 17 años se va a terminar porque la mujer se puso a trabajar?”, lanzó tajante.
La declaración surgió luego de que algunos seguidores de Ludmila Ksenofontova, expareja de Álvaro, especularan sobre los motivos de la ruptura.
Carla explicó que el distanciamiento de la pareja tiene raíces mucho más profundas y que no se debe a una causa puntual. “La historia es mucho más larga. Aquí no hay nadie feliz ni saltando de una pata”, dijo.
Además, descartó que existan traiciones de por medio: “Álvaro lo ha contado, él la ama, pero las cosas venían desgastándose hace mucho tiempo”.
Los motivos del quiebre
Carla detalló que el quiebre se debe a factores cotidianos como el estrés laboral, los problemas económicos y la falta de tiempo en pareja. “Pasa por los problemas diarios del matrimonio; por las lucas, por el estrés laboral, por cuánto tiempo estás en la casa”, explicó.
También subrayó que la familia decidió no involucrarse directamente: “Respetamos el espacio. Es una cosa entre ellos”.
El apoyo familiar a Ludmila
A pesar de no ahondar en detalles, Carla confesó que la familia ha optado por apoyar a su cuñada Ludmila, quien es de nacionalidad rusa. “Nosotros estamos con Ludmila, porque ella no tiene papás ni hermanos en Chile. Para nosotros es súper heavy, porque Ludmila es nuestra hermana”, reveló.
En ese sentido, dejó en claro que el foco está en el bienestar de los hijos: “Acá se está preservando a los niños y después ver si se puede mejorar la situación entre ellos”.
Finalmente, reconoció que aún hay posibilidades de una reconciliación: “Existe un 40% de que vuelvan”, sentenció la ex musa de “Morandé con Compañía”.