Benjamín Vicuña atraviesa un delicado momento familiar. Su relación con la madre de sus hijos menores, María Eugenia “China” Suárez, se ha vuelto cada vez más tensa debido a diferencias sobre el futuro de Amancio y Magnolia, los hijos que ambos comparten.
Los rumores sobre la fricción entre la pareja se han mantenido durante meses, pero la situación escaló tras la polémica carta de Suárez, en la que cuestionó la paternidad de Vicuña y lo calificó irónicamente como “El papá del año”, además de tildarlo de infiel.
Días atrás, Vicuña se reencontró con sus hijos tras dos semanas que pasaron con su madre en Estambul, Turquía. Según medios argentinos, Suárez tendría la intención de que Amancio y Magnolia se muden con ella al país europeo, donde reside actualmente junto a Mauro Icardi, su pareja.
En declaraciones a América TV, el actor chileno expresó su alegría por volver a estar con sus hijos: “Hermoso, qué te puedo decir. Muy lindo, está todo bien”. Además, agregó: “Lo importante se resuelve puertas adentro y el resto son cosas de redes sociales”.
Consultado sobre las acusaciones lanzadas por Suárez, Vicuña enfatizó que no responderá públicamente: “Nunca jamás voy a hablar mal de la mamá de mis hijos. Estuvimos un tiempo largo separados, donde encontramos una manera de relacionarnos, muy armónica, muy flexible de entendimiento”.
El actor reconoció la responsabilidad compartida en la situación: “Es una pena, se rompió. Somos todos responsables, soy responsable, pero vamos a encontrar una manera de que todo funcione para el bien de los chicos”.
Sobre una posible acción legal por la publicación de su expareja, que también mencionaba supuestos problemas de adicciones, Vicuña prefirió no hacer comentarios: “No voy a hablar. Menos en un estreno, porque la verdad que es un papelón. Me están mirando como un bicho raro mis colegas”.