La situación legal de Britney Spears sigue generando repercusiones luego de que se informara su detención en California por conducir presuntamente bajo la influencia del alcohol, un episodio que ahora suma nuevos antecedentes.
De acuerdo con información publicada por TMZ, tras ser interceptada por agentes de la California Highway Patrol en Westlake Village, la cantante fue trasladada a un hospital durante la madrugada para realizarle una extracción de sangre, procedimiento utilizado para determinar su nivel de alcohol en el organismo.
Según las mismas fuentes, la intérprete de 42 años no presentó lesiones y la visita al centro médico tuvo como único objetivo realizar la prueba correspondiente.
La noche que pasó bajo custodia
El incidente ocurrió cerca de las 21:30 horas del miércoles, cuando la artista fue detenida por la policía mientras conducía sola cerca de su domicilio.
Posteriormente, Spears fue llevada a dependencias de la Oficina del Sheriff del condado de Ventura, donde permaneció varias horas mientras se realizaban los procedimientos administrativos del caso.
Registros penitenciarios indican que la cantante esperó hasta aproximadamente las 3:00 de la madrugada para ser fichada, permaneciendo luego bajo custodia durante el resto de la noche.
Finalmente, la artista abandonó el recinto cerca de las 6:07 de la mañana, tras cumplir con los requisitos necesarios para quedar en libertad.
Qué podría ocurrir ahora
Aunque la policía no ha informado oficialmente los resultados de las pruebas toxicológicas, fuentes cercanas al caso señalaron a TMZ que la cantante habría comentado que su nivel de alcohol en sangre era de 0.06.
En California, el límite legal para conducir es 0.08%, aunque la ley permite presentar cargos por conducción bajo la influencia si los agentes determinan que el conductor mostraba signos de manejo errático.
El caso continuará su curso en la justicia y se espera que Britney Spears deba presentarse ante la Corte el próximo 4 de mayo, instancia en la que se revisarán los antecedentes del episodio.
La reacción de su representante
Tras conocerse el incidente, el representante de la cantante, Cade Hudson, entregó una declaración al portal TMZ.
“Este fue un incidente desafortunado y completamente inexcusable. Britney tomará las medidas correctas y cumplirá con la ley, y esperamos que este sea el primer paso para un cambio tan esperado en su vida. Ojalá pueda recibir la ayuda y el apoyo que necesita en estos momentos difíciles”, señaló.
Hudson también aseguró que el entorno cercano de la artista está trabajando para apoyarla en este proceso. “Sus hijos pasarán tiempo con ella. Sus seres queridos elaborarán un plan necesario para que ella tenga éxito y se sienta bien”, agregó.
Hasta ahora, la cantante no ha emitido declaraciones públicas sobre el episodio.