Un escándalo judicial sacude al mundo de la música urbana chilena. El cantante Jere Klein, cuyo nombre real es Jeremías Tobar, fue formalizado este miércoles por el delito de tráfico ilícito de estupefacientes contemplado en la Ley 20.000.
El artista enfrenta graves acusaciones luego de su detención en la población Santa Anita de Lo Prado.
Durante la tarde del martes, Carabineros detuvo al músico en un operativo antidrogas. En el procedimiento se incautaron elementos cruciales para la investigación: cerca de dos millones de pesos en efectivo y diversas sustancias ilícitas. Entre ellas, 23 comprimidos de clonazepam y 2,5 gramos de ketamina.
El comportamiento del artista en tribunales
Lo que más llamó la atención fue la actitud del cantante durante el proceso judicial. Según el periodista Gino Costa, quien presenció los hechos en el Centro de Justicia, Klein mostró una conducta poco usual para la gravedad del momento.
“Cada vez que la magistrada hablaba o el fiscal relataba los hechos, él estaba muerto de la risa“, relató el comunicador en “Contigo en la mañana”.
El estallido contra los medios
El momento más explosivo ocurrió cuando el artista se retiraba del tribunal aún esposado. Ante la presencia de periodistas y camarógrafos, Klein estalló en improperios. “¡Váyanse, hijos de la perra! (sic)“, gritó el cantante.
Los cargos y las pruebas en su contra
La fiscalía presentó evidencia sustancial para sustentar la formalización. Además del dinero incautado y las sustancias identificadas, se encuentra en análisis otra sustancia cuyos resultados podrían agregar cargos adicionales al caso.
El delito de microtráfico contemplado en la Ley 20.000 puede acarrear penas de presidio menor en su grado medio a máximo, lo que significa hasta 5 años de cárcel, además de multas sustanciales.