Christiane Endler, la arquera de la selección chilena femenina, ganó gran popularidad tras su participación en el Mundial Femenino de Futbol.
No obstante, detrás del éxito que se muestra en pantallas también existe una pena en su interior.
Así lo reveló la deportista en una invitación que recibió al matinal “Viva la Pipol”, donde habló del distanciamiento que tiene con su familia, ya que ella vive en Francia.
En particular, a las personas que más extraña de su familia son a sus pequeños sobrinos Vicente y Santi, quienes le enviaron un saludo a su Endler, lo que la emocionó hasta las lágrimas.

Captura CHV
“Me perdí el nacimiento y cumpleaños de mis sobrinos, están en la etapa más linda. Me afecta no poder aprovechar el tiempo con ellos, por suerte ahora está la posibilidad de tener contacto más seguido y estar presente a la distancia de una otra forma en su vida, pero igual los echo de menos”, comentó con gran emoción.
Luego agregó: “Los domingos nos juntábamos en Algarrobo y se extrañan esos momentos, se valoran mucho más cuando estás fuera. Cuando estoy en Chile valoro cada momento, pero siempre son duras las despedidas. Yo lloro cuando los veo llorar a ellos“.
Este sensible momento sirvió para realizar una reflexión sobre su carrera profesional, donde hizo énfasis en lo que se pierde cuando se está jugando: “Voy a jugar hasta que me sienta bien, no me veo jugando hasta los 40 años, porque también existe esta otra parte. Uno no es sólo futbolista, son muchas cosas que uno se pierde y que vas postergando por el fútbol“, sentenció.