Los conciertos de Bad Bunny no solo han llamado la atención por su impresionante puesta en escena, sino también por un espacio que se ha transformado en uno de los elementos más comentados de la gira. Se trata de La Casita, una estructura inspirada en las tradicionales viviendas de la clase trabajadora de Puerto Rico que ocupa un lugar central dentro del espectáculo.
Aunque inicialmente fue concebida como parte de la escenografía de “DeBÍ TiRAR MáS FOToS World Tour”, con el paso de los conciertos este espacio adquirió un protagonismo propio y se convirtió en uno de los sectores más exclusivos y codiciados del show.
La curiosidad de los fanáticos ha crecido especialmente al ver que distintas celebridades aparecen disfrutando del espectáculo desde ese lugar privilegiado, compartiendo incluso algunos momentos con el artista sobre el escenario.
Quiénes pueden entrar a La Casita de Bad Bunny
Generalmente, quienes acceden a La Casita son invitados especiales vinculados a marcas asociadas a la gira o personalidades reconocidas que asisten a los conciertos.
Durante las presentaciones en España, por ejemplo, se pudo ver a figuras como Esther Expósito, Lola Lolita, María León, Marta Ortega, Héctor Bellerín, además de futbolistas como Lamine Yamal y Gavi.
Sin embargo, el espacio no está reservado exclusivamente para famosos. Una de las sorpresas del espectáculo es que algunos asistentes que compraron entradas tradicionales también tienen la posibilidad de ser seleccionados para vivir la experiencia desde ese sector VIP.
Así seleccionan a los fanáticos que suben a La Casita
Según han mostrado distintos asistentes en redes sociales, existe una persona del equipo de producción encargada de recorrer ciertas zonas del recinto observando al público.
Su misión es identificar a seguidores que podrían ser invitados a subir a La Casita durante el desarrollo del concierto.
No existe una entrada especial que garantice el acceso a este lugar ni tampoco una modalidad de compra que permita asegurar un cupo. La única forma de ingresar es ser escogido directamente por la organización.
Eso sí, las probabilidades son reducidas debido a la capacidad limitada del espacio.
De acuerdo con información difundida por medios especializados, La Casita puede albergar alrededor de 30 personas en su interior, 15 en el balcón y hasta 20 en el techo cuando esa zona es utilizada durante el espectáculo.
Las críticas que surgieron por los elegidos
Con el avance de la gira internacional, La Casita comenzó a generar debate en redes sociales debido al perfil de algunas de las personas seleccionadas para acceder al lugar.
Diversos usuarios cuestionaron que, en varios conciertos, los invitados elegidos compartieran características físicas similares, situación que generó críticas entre parte de los seguidores del cantante.
Algunos fanáticos incluso plantearon que la selección parecía alejarse del mensaje inclusivo y cercano que Bad Bunny ha promovido en distintas etapas de su carrera.
Sin embargo, en recientes presentaciones realizadas en España, varios asistentes destacaron cambios en los criterios de selección, algo que fue ampliamente comentado y celebrado en redes sociales.
La idea detrás de La Casita
El propio cantante explicó anteriormente que buscaba transformar la clásica experiencia VIP en algo diferente y mucho más integrado al espectáculo. “Creo que lo que más cosa me da son los VIPS”, comentó en una entrevista con Billboard.
Posteriormente agregó: “¿Cómo yo puedo convertir ese faranduleo en algo divertido, en algo interactivo, en algo cool?”.
Fue entonces cuando nació la idea de convertir La Casita en una extensión del show, permitiendo que algunas personas compartieran directamente con el ambiente que inspira gran parte del universo visual y emocional de su más reciente gira.
Hoy, más que una escenografía, La Casita se ha transformado en uno de los símbolos más reconocibles de los conciertos de Bad Bunny y en uno de los espacios que más curiosidad despiertan entre sus seguidores.