La mujer conocida como la “Reina de la Ketamina”, identificada como Jasveen Sangha, fue sentenciada a 15 años de prisión por su responsabilidad en el caso que terminó con la vida de Matthew Perry.
Según informaron las autoridades, la condena se dictó tras declararse culpable de múltiples cargos vinculados al tráfico y distribución de drogas, incluyendo ketamina.
De acuerdo con lo reportado por EFE, la acusada había llegado a un acuerdo de culpabilidad por cinco delitos, arriesgando inicialmente más de 40 años de cárcel.
Los cargos y el rol en el caso
Entre los cargos imputados, se incluyen tres por distribución de ketamina, además de uno por distribución con resultado de muerte o lesiones graves.
A esto se suma otro cargo por almacenamiento y empaquetado de drogas en su vivienda ubicada en Los Ángeles.
Según la versión entregada por las autoridades, Jasveen Sangha habría sido quien proporcionó la ketamina que terminó con la vida del actor.
La red detrás de la muerte del actor
En el caso también aparecen otros involucrados, entre ellos el médico Salvador Plasencia, quien fue condenado previamente a 30 meses de prisión.
De acuerdo con la investigación, él habría facilitado la sustancia, mientras que el asistente personal Kenneth Iwamasa fue quien la administró.
Las autoridades sostienen que la droga fue inyectada al actor el mismo día de su fallecimiento, en 2023.
Además, los fiscales federales aseguraron que los implicados habrían aprovechado los problemas de adicción del intérprete para obtener beneficios económicos.