Luego de varios años alejado de los escenarios, Cristián Campos volvió a actuar en teatro con la obra “Mi padre y Van Gogh”, dirigida por Elsa Poblete y montada en el Teatro Imagen. Este regreso marca un nuevo capítulo en su vida tras el reciente cierre definitivo de la investigación judicial que enfrentaba.
La denuncia, presentada por su hijastra Raffaella di Girolamo, lo mantuvo fuera de los proyectos televisivos y teatrales desde 2021. La defensa del actor informó que el caso ha concluido, y que ahora está a la espera del sobreseimiento total.
El impacto de una denuncia en su vida personal y profesional
Durante la función, Campos compartió brevemente con la prensa, comentando cómo fue sostenerse durante el periodo en que la investigación estuvo activa.
“He vivido de mis ahorros. Enfrentar una denuncia falsa es como vivir bajo una nube negra”, expresó en conversación con The Clinic.
El estreno de la obra fue también un reencuentro con el público, que lo recibió con una calurosa ovación, gesto que su pareja, María José Prieto, destacó en redes sociales: “Merecida ovación. La justicia tarda, pero llega”, escribió.
El gesto de confianza que lo trajo de vuelta
Sobre su regreso, Cristián relató que al recibir la propuesta para participar en la obra, fue honesto con la directora: “Le dije a Elsa: ‘Te puedes meter en un lío’. Y ella me contestó: ‘Si los perros ladran, que ladren’”.
Estas palabras, compartidas por el propio actor al cierre de la función, reflejan no solo el respaldo que recibió, sino también su determinación por retomar su carrera después de un prolongado silencio.
Una ovación que marca un nuevo comienzo
El proyecto teatral no solo representa su regreso a la actuación, sino también la reconstrucción de su imagen pública y profesional, luego de enfrentar un proceso legal complejo y mediático.
Con esta presentación, Cristián Campos comienza una nueva etapa, agradecido de quienes confiaron en él y con la esperanza de volver a ocupar su lugar en la escena artística nacional.