Un cargado momento emocional se vivió en la última gala de “Fiebre de Baile” cuando Dani Castro no pudo contener las lágrimas tras su presentación.
La presión de las redes sociales y los comentarios del jurado desbordaron a la participante, generando uno de los episodios más humanos del reality.
La tensión comenzó a crecer cuando Diana Bolocco le preguntó sobre su estado anímico. Fue entonces cuando Dani Castro aprovechó el espacio para abrir su corazón y referirse a los duros mensajes que recibió tras ganar su duelo contra Skar Labra la semana anterior.
El desahogo por los mensajes de odio
Con la voz quebrada, la ex ‘MasterChef’ se refirió al costo emocional de su participación en el programa. “No me los tomo bien, porque soy una persona con sentimientos, sensible“, confesó ante las cámaras.
“Una cosa es que me digan a mí que no es justo, y otra cosa es que me insulten. Me están descalificando y están descalificando mi trabajo“, expresó con visible dolor.
La bailarina intentó quitarle peso a su triunfo anterior, reconociendo el talento de su compañera: “Simplemente, fue un duelo, y para mí Skar sigue siendo la mejor. Estoy a años luz de ella“.
Su mensaje fue más allá de su propia experiencia, mostrando solidaridad con otros participantes que han pasado por lo mismo. “Creo que ninguno de los que está acá merece ser tratado así ni menospreciado en el trabajo que está haciendo“, afirmó, mencionando específicamente el caso de Princesa Alba.
La respuesta del jurado y la dura advertencia
Mientras sus compañeros de elenco y parte del jurado le brindaban palabras de apoyo por su crecimiento en el programa, Vasco Moulian adoptó un enfoque diferente.
El actor fue directo y contundente en su evaluación, recordándole un consejo previo que ella no habría seguido.
“Hoy estuve en el ensayo y te costó mucho. Te di un consejo y veo que no lo tomaste, que era no leer“, señaló Moulian con seriedad.
El jurado fue claro al explicar su propia estrategia para lidiar con las críticas: “¿Ustedes se imaginan todas las cosas que pueden decir de mí? Yo no leo nada“.
Su análisis técnico tampoco dejó espacio para dudas sobre el impacto emocional en su desempeño. “En la coreografía no lograste desconectarte de lo que te estaba pasando. Aquí es una pista y hay que olvidarse de todo y hacer lo mejor que uno pueda“, cerró el evaluador.