Corea del Norte incorporó una nueva cláusula en su Constitución. La medida ordena ejecutar un ataque nuclear automático si el líder Kim Jong-Un es asesinado o queda incapacitado tras una acción extranjera.
La Asamblea Popular Suprema aprobó la modificación durante su primera sesión de marzo. Luego, el Servicio Nacional de Inteligencia de Corea del Sur informó los cambios a autoridades y medios internacionales.
Según publicó el diario británico Daily Mail, el nuevo texto constitucional establece una respuesta inmediata ante amenazas al sistema nuclear norcoreano.
El artículo 3 señala que si “el sistema de mando y control de las fuerzas nucleares del Estado se ve amenazado por ataques de fuerzas hostiles… se lanzará un ataque nuclear de forma automática e inmediata”.
La nueva norma permitiría responder con armas nucleares sin esperar nuevas órdenes del gobierno.
Pyongyang teme ataques contra sus líderes
Especialistas creen que Pyongyang tomó esta decisión por temor a operaciones militares dirigidas contra sus autoridades.
El medio The Telegraph indicó que Corea del Norte siguió con atención las ofensivas recientes contra altos dirigentes iraníes.
El académico Andrei Lankov explicó que el régimen observó el riesgo que enfrentan los gobiernos centralizados cuando atacan a sus líderes.
Expertos también relacionaron la medida con el asesinato del exmandatario iraní Ali Jamenei, ocurrido el 27 de febrero en un operativo atribuido a Estados Unidos e Israel.
A pesar de la nueva cláusula, analistas consideran poco probable un atentado contra Kim Jong-Un.
El líder norcoreano mantiene estrictas medidas de seguridad. Además, evita viajar en avión y utiliza un tren blindado para sus desplazamientos.
Corea del Norte reforzó cambios militares y políticos
La agencia estatal KCNA informó esta semana que Kim visitó una fábrica de armamento.
Durante la actividad, el mandatario supervisó un nuevo cañón obús automotor de 155 milímetros.
Según el reporte oficial, el régimen usará estas armas para equipar tres batallones destinados a reforzar la frontera sur del país.
La reforma constitucional también eliminó referencias a una futura reunificación con Corea del Sur. Con esto, Pyongyang reforzó su postura de considerar a ambas Coreas como países separados.
Sin embargo, dirigentes surcoreanos afirmaron que los cambios no incluyen mensajes especialmente agresivos hacia Seúl.
El secretario del Partido Democrático, Park Sun-won, señaló que los documentos hablan de proteger las zonas fronterizas, pero no contienen una retórica hostil contra Corea del Sur.
La nueva cláusula de ataque nuclear automático aumentó la preocupación internacional sobre el programa militar norcoreano y las tensiones en la península coreana.