Daniel Fuenzalida vivió un momento lleno de orgullo y emoción durante el más reciente capítulo de “El Medio Día“, en TV+.
El animador celebró que su hija Ignacia se tituló como enfermera, obteniendo nota 7 en su examen de grado.
“Muy muy contento, muy emotivo”, expresó Fuenzalida al recibir enmarcada la noticia por parte del equipo del programa.
Contó que el examen se dio el viernes anterior, mientras él estaba en vivo. “Cuando salí del aire, como a la 13:20, me dice ‘papá, me fue bien, me saqué un 7’”, relató, visiblemente emocionado.
“Llevo 17 años sin ningún tipo de consumo”
El conductor destacó que el logro era completamente de su hija, aunque como padres, él y su expareja Francisca la acompañaron en todo momento.
Fue entonces cuando el animador abrió su corazón y recordó su compleja etapa pasada marcada por el consumo de alcohol y drogas. “En un minuto estuve perdido. Consumía alcohol y drogas”, confesó.
“Uno agradece poder haber estado presente. La vida me podría haber llevado a otros lados”, afirmó.
Fuenzalida valoró poder haber vivido este momento junto a su hija y no haberse perdido una etapa tan significativa.
“Llevo 17 años sin ningún tipo de consumo”, reveló, destacando su proceso de rehabilitación iniciado en 2008.
“Entré a rehabilitación por la Ignacia”
Ahí también rememoró el rol clave de Ignacia en ese proceso. Fuenzalida relató que, tras separarse de Francisca, su acceso a su hija fue limitado debido a su adicción.
“Había una protección de parte de su mamá. Yo estaba en rebeldía tremenda”, admitió.
Con el paso del tiempo, entendió esa distancia como una forma de proteger a Ignacia. “Entré a rehabilitación por la Ignacia. Dije ‘yo no quiero perder a mi hija’”, recordó con fuerza.
Gracias a ese impulso, comenzó su recuperación y formó un vínculo profundo con su hija. “Se crea un vínculo mucho mejor”, aseguró.