Edo Caroe volvió a encender el debate con una rutina que cruzó todos los límites en la última edición del Festival de Viña del Mar. El humorista lanzó un chiste sobre el fallecido Sebastián Piñera que hizo reír a muchos, pero también generó una avalancha de críticas y denuncias ante el CNTV.
“Va a salir Bachelet, y después Piñera robot. A prueba de agua esta vez, porque recordemos lo que pasó”, disparó Caroe desde la Quinta Vergara. El comentario, directo y sin anestesia, desató una ola de reacciones que no tardó en escalar.
Sin censura, pero con polémica
En conversación con Luis Slimming en el programa Entre broma y broma, Caroe explicó que no hubo censura previa y que fue él mismo quien pidió que su rutina se emitiera completa.
“Pudieron haberlo hecho, pero yo les sugerí que no me censuraran. Déjenme asumir las consecuencias… no las monetarias, las morales”, comentó con ironía.
El comediante negó tener una postura política marcada: “No soy anti piñerista, ni considero que sea un discurso de odio”, aclaró.
El humor como reflejo de la realidad
Para Caroe, la broma era inevitable. “No podía dejar de lado uno de los hechos más importantes que ha ocurrido. Me parecía bueno, lo hice y sin mala intención”, aseguró.
Y cerró con una defensa clara: “Defiendo la libertad que tuve de contar ese chiste. La idea era hacer reír con una construcción cómica”.