Un intenso momento se vivió en el capítulo de este viernes de Podemos Hablar (CHV), cuando la diputada Pamela Jiles y el actor Rodrigo Muñoz protagonizaron un duro cruce luego de que este último afirmara que jamás votaría por ella.
El episodio comenzó cuando Diana Bolocco, conductora del programa, trajo de vuelta la icónica pizarra que Jiles utilizaba en sus tiempos como comentarista de farándula. Esta vez, la parlamentaria analizó fotos de distintas figuras políticas y del espectáculo, comentándolas con su habitual estilo directo.
Durante la dinámica, Jiles sorprendió al asegurar que no descarta una candidatura presidencial para 2030, afirmando además que está convencida de que José Antonio Kast llegará a La Moneda en las próximas elecciones. Ese planteamiento provocó reacciones diversas entre los invitados.
Uno de ellos, Botota Fox, señaló que cree que Jiles podría desempeñar bien el cargo e incluso sostuvo que votaría por ella. Pero el ambiente cambió cuando fue el turno de Rodrigo Muñoz.
El actor fue categórico: “Por ningún motivo” apoyaría a la diputada. Explicó que no comparte su forma de tratar a otras personas ni su estilo comunicacional. “Pocas veces he visto a alguien hablar con tanto desparpajo y falta de respeto hacia otros. También decir mentiras es algo grave”, afirmó, añadiendo que tampoco coincide con sus críticas hacia el presidente Gabriel Boric, a quien defendió destacando su empatía y preocupación por la ciudadanía.
Las palabras de Muñoz molestaron a Jiles, quien lo tachó de “borichista rabioso” e incluso le advirtió que acusar a una parlamentaria de mentir podría derivar en “una querella por injurias y calumnias”.
Muñoz, sin embargo, mantuvo su postura. Señaló que para él también es grave ser calificado de maltratador, y llamó a evitar descalificaciones personales. “Este país está tan dividido justamente por eso. La gente debería ser más democrática y poder disentir sin llegar al insulto”, cerró el actor.
El tenso intercambio se transformó en uno de los momentos más comentados del episodio, reflejando nuevamente la polarización que suele rodear a figuras políticas como Pamela Jiles.