Un nuevo capítulo se escribió en el conflicto entre Daniela Aránguiz y Cony Capelli. La respuesta de la panelista de “Sígueme” (TV+) fue contundente y cargada de nuevas revelaciones, luego de que la bailarina de “Fiebre de Baile” la señalara como testigo de un beso con un famoso.
El origen: la versión de Cony Capelli
El episodio comenzó con los comentarios de Capelli sobre un momento en una fiesta. “Fue solo un tema del carrete… no fue algo profundo”, aclaró la rostro de Chilevisión, enfatizando que no hubo infidelidad. Sin embargo, añadió un detalle que encendió la polémica: “en la misma fiesta se encontraba Daniela Aránguiz, e indicó que la había visto en ese momento del ósculo”.
El desmentido frontal y la revelación del famoso involucrado
Daniela Aránguiz utilizó su espacio en “Sígueme” para un descargo categórico. “Aprovecho de aclarar que yo no he visto a nadie besándose con Cony Capelli, eso es una mentira absoluta de ella”, afirmó, desvinculándose por completo del rumor.
Minutos después, y fiel a su estilo, la panelista llevó la polémica a otro nivel al revelar la identidad del supuesto acompañante de Capelli. “Ahora si ella quiere ponerse las medallas de Luis Jiménez, que lo diga y lo cuente ella”, espetó Aránguiz, desclasificando así al humorista Luis “Mago” Jiménez como el famoso involucrado.
La defensa personal y la alusión al proceso legal
En su intervención, Aránguiz mezcló una defensa personal con un ataque directo. “Yo me preocupo tanto de pasarlo bien cuando salgo… Yo sé que soy una mujer que llama la atención”, sostuvo, cuestionando por qué era incluida en la historia. “¿Por qué me tienen que meter a mí a nombrar? Yo no sé la obsesión que existe conmigo”, agregó.
La comunicadora también aprovechó de tocar el problema legal que mantiene con Capelli, comparando su actitud con la acusación de ser mentirosa. “Yo puedo ser deslenguada, puedo ser polémica… Pero hay una cosa que yo no soy y nunca seré: mentirosa”, sentenció con firmeza.
Para cerrar, Aránguiz lanzó una de sus frases características, desafiando al tiempo: “Voy a esperar sentada en la puerta de mi casa que ese momento suceda”, asegurando que la verdad siempre la termina encontrando.