En un nuevo capítulo de “Mundos Opuestos”, Eskarcita protagonizó una íntima y emotiva conversación con Chilota, en la que reveló un doloroso episodio de su adolescencia.
Todo comenzó alrededor de la fogata, donde la influencer reflexionó sobre su situación actual, luego de que hace algunos días se realizara un test de embarazo, el cual resultó negativo.
“Todavía no me llega la regla, son varios días y no quiero que se preste para que digan que le estoy metiendo al Alan, porque no ha pasado nada acá”, explicó con evidente preocupación.
“No soy la Virgen María para que me toquen el hombro y quedo preñada”, añadió. Luego aseguró que temía por las interpretaciones externas: “Afuera igual se va a prestar para hacer polémica con algo delicado”.
“Yo aborté en segundo medio”
La conversación tomó un giro aún más personal cuando Chilota le preguntó si se había planteado el escenario de estar embarazada.
Eskarcita sorprendió al confesar: “Yo feliz de tener un hijo. No me asusta, de verdad quiero, sea sola o con él, no interrumpiría el embarazo. Yo ya interrumpí un embarazo a los 16 años, yo aborté en segundo medio”.
Aquel momento, explicó, estuvo marcado por la presión familiar y la falta de condiciones para criar un hijo.
“Mi mamá influyó harto en el tema. Mi pareja no era para nada un futuro prometedor para un bebé, de hecho, ahora está en la cárcel”, reveló.
Agregó que su madre “sabía que yo iba a ser más feliz sin ellos. Veía un futuro prometedor para mí sin un hijo con él, porque era un hueón mediocre”.
Un peso emocional que no desaparece
La influencer reconoció que la decisión la marcó profundamente. “Es un peso. Siempre pienso en eso, que después no podría, que tal vez Dios me va a castigar y en el futuro no podré tener hijos por haber elegido no tenerlo, o que nazca con complicaciones”, reflexionó.
“Eso me pesa muchísimo”, cerró, dejando al descubierto una herida que aún no termina de sanar.