En medio del estreno de la segunda temporada de “Fiebre de Baile”, uno de los nombres que más llamó la atención fue el de Gonzalo Valenzuela, quien se suma al espacio de entretención en una etapa personal marcada por su reciente quiebre con Kika Silva.
El actor, que ya lleva varias semanas ensayando para enfrentar la exigente competencia que debutará este lunes bajo la conducción de Diana Bolocco, aseguró que el desafío representa mucho más que un programa televisivo.
“Me convocaron y la verdad que me gustó mucho la idea… es algo que tiene mucha relación con nosotros, con los actores”, explicó en conversación con La Cuarta.
Un desafío que asume como aprendizaje
Valenzuela reconoció que enfrentarse a un formato como este es completamente nuevo para él. “Es primera vez que estoy en un formato así. Es difícil, es súper difícil, pero depende solamente del trabajo”, señaló.
En esa línea, enfatizó que más allá del concurso, lo que le interesa es el proceso. “Entonces, independiente al concurso… es lo que uno va a aprender. Y herramientas para mi trabajo, para mi oficio siempre. Entonces es puro aprendizaje, por todos lados”, afirmó.
Respecto a la posibilidad de polémicas o comentarios del jurado, el actor fue claro: “La verdad que tiene que ser natural, no tengo idea… no me puedo como anteponer ante eso. Pero nada, la idea acá es pasarlo bien, divertirse”.
Su presente tras el quiebre
Además del desafío profesional, el intérprete no esquivó las preguntas sobre su vida personal, especialmente tras el término de su relación con Kika Silva, anunciado a mediados de enero.
Lejos de dramatizar la situación, Valenzuela se mostró tranquilo al hablar de su actual momento. “Muy bien, contento, súper contento… con harta pega, lo que es muy bueno… y con los niños. Es un montón, pero muy contento”, expresó.
Finalmente, dejó en claro dónde está hoy su foco principal. “Estoy enfocadísimo en esto, porque la verdad que es súper difícil. Entonces no queda otra que enfocarse”, remató.