Chiqui Aguayo fue la encarga del humor en esta segunda jornada del Festival de Viña 2025.
Después de la histórica presentación de Myriam Hernández, la humorista volvió a desafiar al monstruo luego de 8 años.
Con mucho éxito y risas, la comediante presentó una rutina sobre su vida y la maternidad, la cual hizo que el público la premiara con la gaviota de plata y oro.
Bajo ese contexto, después del show, Chiqui contó que estaba muy emocionada, porque nunca pensó que sería tan bien recibida por el público.
“Me sentí increíble, super apoyada por la gente (…) muy emocionante, estoy procesando lo que pasó”, comentó la humorista muy emocionada.
“Ni en mis mejores sueños me lo hubiese imaginado”, aseguró.
Tras ser consultada por las historias que contó en la rutina, sostuvo que “todo era absolutamente real”.
Asimismo, bromeó y como cuenta cosas buenas y malas de lo que es ser mamá, añadió, “esta rutina puede generar dos cosas, que te den ganas de ser mamá o que funcione como anticonceptivo”.
Luego, hicieron pasar al padre de su hija Amal y también productor, Karim, quien se mostró muy feliz.
“Maravilloso, aquí quedaron más de dos años y medio de trabajo, un guion muy bueno, se preparó, se cocinó y se sirvió”, reconoció.
Finalmente, les preguntaron cómo iban a celebrar y Chiqui se limitó a decir que lo único que quería era abrazar a su hija, quien la inspiró para todo su show.
“No tengo claro que vamos a hacer, pero quiero abrazar a la Amalcita, me dejó un dibujo en el camarín”, cerró Aguayo.