Después de décadas convirtiéndose en uno de los panoramas más emblemáticos de Santiago, Fantasilandia comenzó oficialmente la cuenta regresiva para abandonar el histórico espacio que ha ocupado por más de 40 años en el Parque O’Higgins.
El reconocido parque de diversiones confirmó que ya inició su etapa de despedida del recinto ubicado en la comuna de Santiago, donde ha recibido a generaciones completas de visitantes desde su apertura.
Fantasilandia vivirá sus últimos meses en el Parque O’Higgins
Aunque el cierre definitivo todavía no tiene una fecha exacta confirmada, desde Fantasilandia adelantaron que el funcionamiento en su ubicación actual se mantendrá solo durante los próximos meses.
Durante esta etapa final, el parque continuará operando con la totalidad de sus juegos mecánicos, atracciones, actividades recreativas y servicios gastronómicos disponibles para el público.
La noticia rápidamente generó reacciones entre usuarios en redes sociales, especialmente entre quienes crecieron visitando el recinto y lo consideran parte importante de la historia del entretenimiento familiar en Santiago.
Desde la administración además advirtieron que esperan un fuerte aumento en la demanda de entradas durante este último periodo de funcionamiento.
Por lo mismo, recomendaron planificar las visitas con anticipación, ya que la alta afluencia de público podría afectar la disponibilidad de acceso en las semanas finales.
El futuro de Fantasilandia estará en Lo Herrera
Tras concretar su salida del Parque O’Higgins, Fantasilandia entrará en una etapa de transición que implicará una pausa temporal en sus operaciones.
Según detallaron, el parque suspenderá su funcionamiento por cerca de un año mientras se desarrolla el futuro proyecto que reemplazará su histórica ubicación actual.
El nuevo recinto será construido en Lo Herrera, lugar donde Fantasilandia proyecta desarrollar una nueva etapa de su historia con modernas instalaciones y nuevas experiencias para los visitantes.
Pese a la futura mudanza, durante estos últimos meses el parque seguirá funcionando normalmente, permitiendo que miles de personas puedan despedirse del histórico recinto que marcó generaciones completas en Chile.