Fernanda Urrejola es una de las actrices nacionales más guapas que hay. Recientemente hizo noticia tras confesar que hizo el casting para la extinta teleserie de TVN 16 en ropa interior. Sin embargo, en esta oportunidad no nos queremos referir a eso, sino que más bien al origen de la cicatriz que tiene sobre su labio superior.
Para muchos ha pasado desapercibido durante años, mientras otros consideran que tiene cierto sexapil, pero lo cierto es que esa cicatriz tiene una importante historia en su vida.
Según aseguró El Mercurio, cuando Fernanda tenía 16 años y era campeona nacional de nado cincronizado tuvo un grave accidente que le generó dicha marca.
Justo en esa época se estaba preparando para una importante competencia que la llevaría a representar a Chile en el Sudamericano en Colombia.
Restaban dos semanas para la competencia, cuando en uno de sus entrenamientos pidió permiso para ir al baño, durante el trayecto tuvo un mareo que generó que tropezara con una escalera, razón por la que terminó por caer a una patio interior de maicillo.
A penas se dieron cuenta de la gravedad de su herida la llevaron a un centro médico a que le realizaran lo que sería una operación ambulatoria.
Sin embargo, al día siguiente notaron que su herida se había infectado, por lo que tuvo que ser trasladada a la UTI durante tres días, donde le pusieron 37 puntos. Posteriormente tuvo que estar hospitalizada durante 10 días más para su recuperación.
“Estaba empezando una etapa de coquetería máxima y pensé que me iba quedar deforme para siempre. En el hospital se habló de la posibilidad de un injerto. No quería que nadie entrara a verme en la clínica, además estaba decepcionada porque mi sueño de participar en ese campeonato se escapó. Era una adolescente y fue un momento bien oscuro y triste”, aseguró Fernanda.
Además confesó que este accidente no sólo le dejó una marca en la piel sino que un aprendizaje. “Han dicho que me da un toque sexy, pero me tiene sin cuidado. Esta cicatriz me gusta porque tiene una historia y, aunque en esa época no lo vi tan claro, fue la patita para un tremendo aprendizaje que cada vez está más presente en mi carrera como actriz: Que todo esto se puede terminar mañana”.
“Yo sé que mi seguridad no está en algo que puede desaparecer rápido. Es cierto que yo trabajo con mi imagen, que lucro con eso y que en la televisión es fundamental, pero tengo claro que uno envejece, que la belleza cambia, que la juventud se va o que te puede pasar cualquier cosa. Por eso yo no pongo mis fichas en la belleza”, agregó.