Un verdadero sueño hecho realidad. Así definen tres jóvenes músicos chilenos su experiencia en el exclusivo programa internacional de perfeccionamiento “Artist’s Diploma Orchestra Institute” de OAcademy, al que accedieron gracias a las becas entregadas por la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles de Chile (FOJI).
Por cuarto año consecutivo, FOJI refuerza su compromiso con el desarrollo artístico de sus talentos, y este 2025 becó a Ramón Altamirano (violoncello), Florencia López (flauta traversa) y Gamaliel Roa (percusión) para sumarse a una experiencia formativa única: seis meses de clases con figuras mundiales como Yo-Yo Ma, Marin Alsop y Evelyn Glennie.
Una beca que transforma vidas
El programa, que se desarrolla de forma virtual e incluye una residencia presencial opcional, ofrece clases magistrales, liderazgo, industria musical y un entorno de aprendizaje inmersivo. “Para quienes sueñan con una carrera internacional, OAcademy es un antes y un después”, asegura Carolina González, jefa de capacitación de FOJI.
“Este año triplicamos el número de becas porque creemos en el talento de nuestros jóvenes”, señaló Pablo Aranda, director ejecutivo de FOJI, quien subrayó el impacto que tiene esta oportunidad en la formación profesional de cada músico.
Aprendizajes que dejan huella
Ramón Altamirano describe el programa como un “desafío profundamente enriquecedor”. Gracias a las sesiones con Ilmari Hopkins, ha mejorado su técnica y se ha preparado para audiciones internacionales. Las clases con Eric Booth lo marcaron: “Aprendí a conectar con la audiencia y pensar en cómo impactar desde el escenario”.
Gamaliel Roa también quedó impresionado con la experiencia. “Tocar frente a Evelyn Glennie fue increíble. Además, aprendí sobre imagen artística, relaciones interpersonales y cómo funciona la industria a nivel global”, afirma.
Florencia López, por su parte, destaca haber ampliado su visión como intérprete. “Siento que hoy soy una artista más consciente e inteligente dentro de una orquesta. Las clases me invitaron a mirar mi identidad artística desde una perspectiva más auténtica”.
Más allá de la música
Los tres coinciden: el programa es transformador. No solo por la exigencia musical, sino porque les ha permitido imaginar un futuro más ambicioso. Además, agradecen profundamente el respaldo de FOJI: “Sin la beca, esto habría sido imposible”.
Ahora, el camino sigue: algunos de ellos participarán en la residencia de la Orquesta de las Américas en Monterrey, marcando un nuevo hito en sus carreras.
“Esto es más que una beca. Es una puerta al mundo. Es un sueño cumplido”, concluyen los jóvenes talentos, emocionados y listos para seguir deslumbrando con su música.