Un divertido episodio se tomó la pantalla de Tu Día esta semana, justo cuando el periodista Gabriel Alegría realizaba un despacho desde el barrio Meiggs para mostrar las últimas tendencias navideñas.
El notero llegó hasta el tradicional sector capitalino para recorrer los puestos con las novedades de la temporada. Entre ellas, unas enormes esferas decorativas que según afirmó están siendo furor entre quienes buscan adornos llamativos para sus árboles.
“Las tendencias de decoración van por lo grande”, comentó Alegría mientras levantaba una de las gigantescas bolas. “Miren el tamaño de esta bola, Pri, Repe”, añadió, acercándola a su rostro para mostrar la escala real.
La escena desató la primera ronda de risas en el estudio, pero el momento más hilarante aún estaba por llegar.
“Hay que tener tremendo pino”
Intrigada, Priscilla Vargas observó el objeto y lanzó una reflexión al aire: “Ya, pero eso es para árboles súper grandes… o quizás se pueden colgar”.
Fue entonces cuando Gabriel Alegría respondió con una frase que tomó por sorpresa a todo el panel: “Es que para tener esta bola hay que tener tremendo pino. No es cualquier pino”.
La afirmación provocó que Vargas, Michelle Adam y Repe se quebraran en risas. Priscilla incluso intentó recomponerse mirando hacia un costado, evidentemente incómoda pero divertida por la situación.
Intentando retomar la seriedad, Adam preguntó: “¿Y pesan mucho o son livianitas?”. “Son livianitas”, contestó el periodista, sin comprender de inmediato por qué en el estudio no lograban contener la risa. “Oye, ¿por qué se ríen tanto?”, alcanzó a decir.
Las redes no perdonaron
Como era de esperar, el episodio rápidamente se viralizó en redes sociales, donde los usuarios celebraron el espontáneo momento.
“Los chilenos somos felices con tan poco”, “nadie lo dijo pero todos lo pensaron” y “si pesan mucho pregunta la otra”, fueron algunos de los comentarios que inundaron las plataformas.
Un simple despacho navideño terminó convirtiéndose en uno de los momentos más comentados del matinal, demostrando una vez más que la espontaneidad en vivo puede entregar joyitas televisivas inesperadas.