Las Fiestas Patrias tienen en la parrilla uno de sus principales puntos de encuentro. Durante septiembre, el asado ocupa un lugar habitual en las celebraciones familiares y entre amigos. Según la última encuesta Plaza Pública Cadem, el 52% de los consultados declaró que planeaba preparar un asado durante las celebraciones de 2026.
La relevancia de esta preparación también aparece al preguntar por los platos que mejor representan la gastronomía nacional. Un 44% menciona la empanada, mientras que la parrilla alcanza un 24% de las preferencias, ubicándose en el segundo lugar.
Pero la tradición de cocinar sobre las brasas también comienza a sumar nuevos protagonistas. Durante años, tareas como encender el fuego, seleccionar los cortes y manejar las tenazas se asociaron principalmente con los hombres. Hoy distintas iniciativas buscan ampliar el acceso a estos conocimientos.
Una de ellas es “Mujeres al Fuego”, curso de parrilla desarrollado por La Pérgola Restobar especialmente para mujeres. La propuesta busca entregar herramientas prácticas para que las participantes conozcan el proceso detrás de un buen asado y puedan desenvolverse frente a las brasas.
“La parrilla es parte de nuestra cultura, pero durante mucho tiempo se entendió como un espacio principalmente masculino. Hoy vemos que existe interés por aprender y conocer qué hay detrás de un buen asado, desde elegir un corte hasta manejar correctamente el fuego. La idea es que las mujeres puedan vivir esa experiencia con autonomía y confianza”, explica Eduardo Salinas, fundador de La Pérgola Restobar.
La parrilla mantiene un lugar habitual en los hogares
El vínculo de los chilenos con los asados no se limita a las celebraciones de septiembre. Los datos muestran que un 38% prepara asados al menos una vez al mes, mientras otro 25% lo hace, como mínimo, cada dos meses.
La forma de disfrutar esta comida también tiene sus particularidades. Para un 59% de los consultados, el encuentro se desarrolla principalmente alrededor de la parrilla, en formato de “picoteo”. En tanto, un 39% prefiere sentarse a la mesa para compartir la comida.
A la hora de escoger los productos, la carne de vacuno mantiene un claro protagonismo. Está presente siempre o algunas veces en el 92% de los asados y ocupa el primer lugar entre los productos preferidos para cocinar a la parrilla, con un 53%.
Entre los cortes más escogidos aparece el lomo vetado, con 22% de las preferencias. Le siguen el lomo liso, con 14%; el asado carnicero y la sobrecostilla, ambos con 10%; y la entraña, con 9%.
La procedencia de la carne también influye en la decisión. Un 41% de los encuestados dice preferir carne chilena, mientras que un 23% opta por carne argentina.
En cuanto al punto de cocción, el 37% prefiere la carne tres cuartos. Otro 32% se inclina por una preparación bien cocida.
Aprender a manejar el fuego y los cortes
Para Eduardo Salinas, conocer estos elementos permite mejorar la experiencia y comprender que el trabajo frente a la parrilla involucra distintos factores.
“Todos esos detalles son parte de lo que buscamos enseñar. No se trata simplemente de poner un trozo de carne sobre el fuego, sino de entender qué corte estamos trabajando, cómo manejar la temperatura y qué hacer para conseguir el resultado que buscamos. Son conocimientos que cualquier persona puede aprender”, señala el fundador de La Pérgola Restobar.
En “Mujeres al Fuego”, las participantes trabajan directamente con las brasas y reciben conocimientos relacionados con la selección y preparación de diferentes cortes.
El programa considera además técnicas para controlar los tiempos y las temperaturas, junto con herramientas para conseguir distintos puntos de cocción. La experiencia incorpora también preparaciones con cortes premium y maridajes.
La iniciativa busca así combinar aprendizaje, gastronomía y la tradición de reunirse alrededor de las brasas, entregando a las participantes conocimientos que pueden aplicar posteriormente en sus propios asados.
La próxima edición de “Mujeres al Fuego” se realizará el 30 de septiembre en La Pérgola Restobar. La actividad se plantea como una extensión del ambiente de Fiestas Patrias y como una instancia para que más mujeres puedan conocer y practicar las distintas técnicas asociadas a la parrilla.
De esta manera, una tradición fuertemente vinculada a la cultura chilena suma nuevas participantes y mantiene vigente el ritual de compartir alrededor del fuego.