La compañía Silencio Blanco regresa a Chile con una obra que nació lejos de casa. “Cabeza de elefante” se gestó en una residencia internacional en Noruega , en Figurteatret i Nordland (Nordland Visual Theatre) , uno de los principales centros de teatro visual y animación del país escandinavo. Su estreno internacional fue en febrero y ahora llega al Centro Cultural GAM.
La obra estará en cartelera del 10 al 22 de abril.
Un elefante como metáfora
Inspirada en una historia real , la obra pone en escena a un hombre cuya enfermedad afecta progresivamente su memoria. A partir de la figura ancestral del elefante —animal asociado a la memoria infinita—, la obra pregunta qué ocurre cuando recordar deja de ser posible. ¿Qué se pierde? ¿Qué permanece? ¿Quiénes somos cuando los recuerdos se desvanecen?
Es la primera vez que la compañía trabaja con una marioneta que no representa una forma humana , tras sus exitosas producciones “Antuco” , “Chiflón, el silencio del carbón” y “Pescador.”
Una experiencia personal
“Este nuevo proyecto se basa en una experiencia personal de uno de nuestros integrantes, cuyo padre perdió progresivamente su memoria por más de 13 años. Entonces nos inspiramos en un animal, ancestral, particular, poderoso, pesado, de una memoria infinita: un elefante. Nos inspiramos en quienes quedan, en quienes guardan sus recuerdos, los atesoran “, adelanta el director Santiago Tobar.
Del colectivo a lo íntimo
En esta nueva creación, Silencio Blanco desplaza el foco desde la memoria colectiva —presente en obras anteriores— hacia la memoria individual. A través de la manipulación de marionetas, una poética visual sensible y un lenguaje escénico sin texto, la obra invita al público a recorrer el viaje íntimo de un hombre que olvida.
“Luego de habernos enfocado en personajes particulares y universales, en oficios chilenos que se pierden o tragedias que pasan desapercibidas, nos parece tremendamente desafiante adentrarnos esta vez en la memoria individual y, desde ahí, hablar de la existencia “, señala Dominga Gutiérrez , productora creativa de la compañía.