Kristin Cabot, exdirectora de Recursos Humanos de Astronomer, presentó formalmente la solicitud de divorcio de su esposo Andrew Cabot, casi dos meses después de haber sido captada en la polémica “kiss-cam” junto al entonces CEO de la compañía, Andy Byron, en un concierto de Coldplay.
Un matrimonio en crisis tras la exposición pública
Según documentos judiciales citados por el Daily Mail, la petición de separación fue registrada el 13 de agosto de 2025 en Portsmouth, New Hampshire. Ninguno de los involucrados ha emitido declaraciones públicas, aunque la noticia confirmó las especulaciones sobre el quiebre matrimonial.
El hecho que marcó el inicio de la controversia ocurrió el 16 de julio durante un concierto de Coldplay en el Gillette Stadium de Massachusetts. En medio del espectáculo, la cámara enfocó a Cabot y a Byron, quienes trabajaban juntos desde noviembre de 2024. La escena mostró a Byron abrazándola por detrás mientras ella reaccionaba sorprendida al verse en la pantalla gigante.
La reacción nerviosa —él agachándose y ella cubriéndose el rostro— despertó sospechas de un vínculo extramarital que pronto se volvió viral en redes sociales. El caso llevó a que usuarios revisaran perfiles laborales y descubrieran que ambos eran casados.
Renuncias y repercusiones tras concierto de Coldplay
El escándalo alcanzó de inmediato a Astronomer, la empresa tecnológica donde ambos se desempeñaban. El 19 de julio, la firma comunicó la renuncia de Andy Byron: “Nuestros líderes están obligados a establecer el estándar tanto en conducta como en responsabilidad, y recientemente ese estándar no se cumplió”, explicó la compañía.
Pocos días después, el 24 de julio, se oficializó la salida de Kristin Cabot: “Kristin Cabot ya no forma parte de Astronomer. Ella ha renunciado”, indicó la firma.
Posibles implicancias del divorcio
De acuerdo con fuentes cercanas citadas por el Daily Mail, la relación de Kristin y Andrew ya enfrentaba dificultades previas, pero la exposición mediática aceleró la ruptura. Julia Cabot, exesposa de Andrew, declaró: “Él respondió: ‘Su vida no tiene nada que ver conmigo’, y dijo que se estaban separando”.
El divorcio también podría tener consecuencias económicas significativas. En marzo de 2025, la pareja adquirió una residencia en la costa de New England valuada en 2,2 millones de dólares, lo que complicaría la división de bienes.
Con esta decisión, Kristin Cabot cierra un capítulo marcado por un escándalo mediático que no solo afectó su vida privada, sino también su trayectoria profesional.