El caso de Noelia Castillo no solo conmovió por su decisión de poner fin a su vida en España. También dejó al descubierto un vacío que en Chile se prefiere no mirar. Ese fue el punto de partida de José Antonio Neme en Mucho Gusto esta mañana.
La joven de 25 años, afectada por graves complicaciones de salud que se volvieron insostenibles, optó por la eutanasia en un país donde la ley se lo permitía. Su historia cruzó fronteras y llegó a la pauta del matinal de Mega. Neme no evitó el tema. Lo puso sobre la mesa con una crudeza que pocas veces se escucha en la televisión abierta.
Un tema incómodo que no se puede evadir
“Siempre las cosas de este tipo, que tienen que ver con el misterio de la vida, siempre son un tema complejo, sensible y polémico “, comenzó el periodista. Reconoció que no hay respuestas fáciles. Pero advirtió que eso no puede ser excusa para no actuar.
“Nunca vamos a poder decir que los temas que tienen que ver con los fundamentos de la vida humana y de su padecimiento son fáciles de resolver. Pero la ley tiene que dar un marco “, sentenció.
Para Neme, eludir la discusión es una forma de eludir la responsabilidad. “Más allá del debate que uno puede hacer, lo importante es que lleguemos a un consenso colectivo de cómo se puede administrar “, planteó.
Personas en esa condición siempre habrá
El comunicador puso cifras a su reflexión. “Personas en la condición de Noelia van a haber siempre: ya sea por un intento de suicidio, por un accidente o por una enfermedad degenerativa “, ejemplificó.
Y fue más allá: “Hoy día mientras nosotros estamos haciendo este programa, hay millones de personas en el mundo, y me atrevo a decir miles en Chile, que están en una situación parecida. Queriendo partir por alguna razón termina “.
Pensar que esto se resuelve de manera simple, advirtió, es ser ingenuo. “Eso no va a ser así, pero la ley tiene que dar un marco para poder zanjar de alguna u otra manera el impulso que una persona tiene a querer terminar con un sufrimiento crónico, que es terminal “.
La “conflititis” que paraliza al país
El cierre de Neme fue un diagnóstico sobre la cultura política y social chilena. “Ese debate en Chile no lo queremos dar, porque nos cuesta el conflicto en este país o nos gusta el conflicto menor “, criticó.
“En Chile somos amantes, tenemos una ‘conflititis’ estúpida. Nos gusta el conflicto pequeño, la estupidez, pero tenemos un problema para entrar al conflicto profundo “, cerró.