La ex figura de programas como “Mekano” y “Calle 7”, Juan Pedro Verdier, vive un momento de gran exposición gracias a su participación en “Mundos Opuestos”, donde enfrenta intensos desafíos físicos, emocionales y mentales, dejando atrás su etapa anterior en la televisión.
En conversación exclusiva con La Hora, Verdier aseguró que su paso por el reality ha sido el desafío más extremo de su vida y de su carrera televisiva, tanto por la exigencia física de las pruebas como por la constante exposición de su vida diaria: “Es como si fuera un turno laboral de varios meses, como que nunca hay una pausa y eso lo hace tremendamente intenso”, explicó.
La salud mental como prioridad
Juan Pedro recordó que a comienzos de año atravesó dificultades de salud mental, sumadas a su separación de Karen Paola, que lo llevaron a internarse en una clínica especializada. Según afirmó, el reality le ha permitido trabajar en su introspección y encontrar herramientas para enfrentar sus emociones: “El hecho de estar dentro de este programa me ha permitido encontrarme con mi yo interior y trabajarlo de alguna forma. Muchos de mis compañeros me han visto meditar y se han querido unir a esa experiencia”, comentó.
El actor destacó que la meditación y la compañía de ciertos compañeros han sido fundamentales para sobrellevar el encierro, mencionando a Roon, Evelyn y Joche como sus principales apoyos dentro del programa.
Una segunda oportunidad en el amor
Además de su crecimiento personal, Juan Pedro reconoció que su paso por Mundos Opuestos influyó directamente en su reconciliación con Karen Paola, señalando que el reality fue “el último punto” necesario para retomar la relación: “Siempre tuve muchas ganas de estar con ella. Al estar distanciados sentí mucho más su ausencia, y las ganas de poder estar juntos sin miedo a resolver lo que nos aqueja como pareja”, afirmó.
Un Juan Pedro más fuerte y sensible
Verdier explicó que, aunque los cimientos de su personalidad siguen siendo los mismos, la experiencia lo ha convertido en una persona más fuerte y consciente de su sensibilidad: “No tengo miedo a ser quien soy. Podemos ser guerreros implacables cuando hace falta, pero también permitirnos sentirnos vulnerables. Nadie es irrompible”, sostuvo.
Proyectos tras el reality
Sobre su futuro, Juan Pedro adelantó que continuará con el proyecto “Maluk, Senderos de Chile”, junto a su amigo Sebastián Bugueño, una especie de podcast en movimiento, donde recorrerán parques naturales junto a personajes conocidos, compartiendo experiencias y conversaciones durante los recorridos.
Con esta experiencia, Juan Pedro Verdier asegura que su paso por Mundos Opuestos no solo ha sido un desafío televisivo, sino también una oportunidad de crecimiento personal, emocional y profesional, marcando un nuevo capítulo en su carrera y en su vida personal.