Con un recorrido por varios de sus éxitos más conocidos, Justin Timberlake fue el encargado del show del medio tiempo del Super Bowl LII.
Su presentación comenzó con su nueva canción Filthy, y con varios problemas de sonido que no permitían escuchar su voz en algunos momentos.
El cantante continuó con un medley de varias canciones, mientras demostraba su talento para el baile.
Uno de los momentos más destacados de la presentación fue cuando Timberlake se sentó en el piano a cantar I Would Die For You, donde el estadio se tiñó de morado y una proyección de Prince comenzó a entonar el tema junto a él.
Cabe recordar que el fallecido artista provenía de Minnesota, donde se desarrolla el Super Bowl este año, por lo que fue un momento emotivo para el público presente.

Mike Ehrmann/Getty Images/AFP
Finalmente, Timberlake pasó a sus éxitos Mirrors y Can’t Stop The Feeling para terminar con una gran ovación.
Timberlake siguió el ejemplo de Lady Gaga del año pasado y se presentó sin artistas invitados.