La cantante Katherine Orellana entregó nuevos antecedentes sobre la grave emergencia médica que enfrentó recientemente y que la mantuvo internada en riesgo vital en el Hospital Regional de Rancagua.
En una entrevista concedida al programa Primer Plano, la exintegrante de Rojo relató por primera vez en profundidad las complicaciones de salud que derivaron en una cirugía de urgencia y que, según reconoció, pudieron haber tenido consecuencias fatales.
De acuerdo con su testimonio, los problemas comenzaron varios años antes de su hospitalización. Orellana explicó que desde hace aproximadamente dos años padecía una condición asociada al bypass gástrico al que se sometió hace cerca de 20 años.
“Yo llevaba hace mucho tiempo enferma, como dos años”, señaló la artista durante la conversación.
No siguió el tratamiento
La cantante detalló que médicos le habían diagnosticado úlceras vinculadas a las secuelas de la cirugía bariátrica. Sin embargo, admitió que no siguió adecuadamente los controles ni el tratamiento recomendado.
Según explicó, este tipo de procedimientos puede generar dificultades en la absorción de vitaminas y nutrientes esenciales, situación que con el tiempo puede provocar complicaciones en el sistema digestivo.
Pese a ello, aseguró que se sentía físicamente bien. Incluso destacó que llevaba casi cinco años alejada del alcohol y del tabaco, mantenía hábitos saludables y realizaba actividad física de manera constante.
No obstante, comenzó a experimentar dolores abdominales que atribuyó al estrés diario. “Normalicé ese dolor como parte de un estrés laboral, estrés de mamá, estrés de haber salido de una rehabilitación”, recordó.
Con el paso de los meses, las molestias se intensificaron hasta obligarla a acudir de urgencia a un recinto asistencial, donde fue sometida a una intervención quirúrgica inmediata.
Recordó una fotografía
Uno de los momentos más emotivos de la entrevista ocurrió cuando recordó una fotografía tomada durante su hospitalización. “Cuando me tomé esa foto pensé que me moría. Dije: ‘esta voy a ser yo la última vez que me vea’”, confesó.
La artista explicó que los médicos descartaron inicialmente diagnósticos como apendicitis o problemas a la vesícula, detectando finalmente una perforación intestinal provocada por una úlcera que permaneció durante años sin el tratamiento adecuado.
Además, relató que los especialistas le advirtieron a su familia que una demora de apenas una o dos horas en recibir atención médica pudo haber sido determinante. “Si yo hubiese llegado una hora o dos horas después, me viene una septicemia, se me envenena el cuerpo”, recordó.