Después de tres años alejada de la televisión, Lisandra Silva regresará a la pantalla como una de las participantes de “Vecinos al límite”, el nuevo reality de Canal 13. Sin embargo, asegura que el público encontrará a una mujer muy distinta a la que conoció en programas como “Doble tentación”.
La modelo cubana afirma que durante este tiempo priorizó la maternidad y vivió un profundo proceso de transformación personal, marcado por la espiritualidad y el crecimiento interior.
Lisandra Silva explica por qué aceptó volver a un reality
La exchica reality contó que decidió mantenerse alejada de la televisión para dedicar tiempo a sus hijos y que rechazó varias ofertas antes de aceptar este nuevo desafío.
“Siempre pensé en hacer una pausa hasta que mis hijos entraran al colegio, y rechacé todas las propuestas de reality. Pero este año entraron al colegio, están más grandes, ya los veo independientes, y siento que es el momento de volver a la pantalla”, explicó.
Además, dejó en claro que el formato fue determinante para aceptar la propuesta.
“Me gusta entrenar, me gusta competir. No volvería a entrar a un programa de parejas”, aseguró.
Durante estos años, Lisandra también profundizó en distintas prácticas espirituales y explicó que ese aprendizaje cambió completamente su manera de enfrentar la vida.
“No fumo, no tomo, no tengo sexo”
Uno de los aspectos que más llamó la atención de sus declaraciones fue la forma en que describió su presente sentimental.
La modelo reveló que permanece soltera desde su separación y que no tiene interés en iniciar una nueva relación. “Estoy en celibato desde que me separé, hace tres años. No estoy buscando pareja, no me interesa buscar una pareja. Yo no fumo, no tomo, no tengo sexo”, afirmó.
Incluso, sostuvo que las posibilidades de involucrarse amorosamente con alguien dentro del reality son prácticamente nulas. “Tengo un 0,0001% de posibilidades de tener algo con alguien en el encierro”, comentó.
Lisandra explicó que su visión cambió gracias a los conocimientos que adquirió sobre el tantra y la energía sexual. “Estoy tan conectada conmigo, con mi consciencia, con mi propio poder y amor propio, que no siento ni siquiera la necesidad fisiológica de tener un encuentro sexual para satisfacerme”, concluyó.