En el más reciente capítulo del podcast Mari con Edu, María Luisa Godoy recordó el momento en que le ofrecieron conducir el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, rol que tuvo entre 2019 y 2024. La conversación con Eduardo Fuentes comenzó con una reflexión sobre aquellas oportunidades profesionales que uno jamás imaginó vivir, pero que terminan marcando un antes y un después.
Consultada por su compañero sobre si alguna vez pensó que estaría al frente del certamen viñamarino, Godoy fue categórica respondiendo que “jamás en la vida, de hecho yo me apuné (…) Nunca en mi vida pensé, ni soñé, ni aspiré, ni quise animar el Festival de Viña”. Según comentó, en ese momento las otras candidatas que sonaban para el rol eran Tonka Tomicic, Diana Bolocco y Karen Doggenweiler.
La llamada que lo cambió todo
La periodista y animadora recordó que la propuesta llegó directamente de Jaime de Aguirre, quien en ese entonces se desempeñaba como director ejecutivo de TVN. Comentó que “me dice: ‘Queremos que animes el Festival de Viña’ (…) y yo, que soy muy efervescente, si alguien me lo hubiera contado hubiera saltado, gritado, me hubiera emocionado… pero me fui para adentro y le dije ‘acepto, gracias’”.
Su respuesta, aseguró, no se debió a falta de entusiasmo, sino a un impacto que la llevó a procesar la noticia en silencio. Al respecto mencionó que “fue una reacción que nunca pensé que iba a tener. Es imposible que diga que no a un desafío grande, siempre voy a decir que sí, a menos que de verdad sienta que no estoy capacitada”.
Luego, ‘Mari’ reveló que, camino a su casa, comenzó a reflexionar sobre el peso del desafío, y se dio cuenta que se “había apunado. No porque me agrandé, sino al revés. Iba en el auto pensando: ‘¿Por qué yo? (…) ¿Qué características tengo yo para hacer el Festival de Viña?’”.
Finalmente, reconoció que ese instante fue clave para entender que los grandes proyectos no solo generan alegría, sino también un profundo sentido de responsabilidad. Y aunque la duda inicial estuvo presente, terminó aceptando con la convicción de que sería una oportunidad única en su carrera.