Un momento de tensión se vivió esta semana en “Sígueme”, programa de TV+, cuando la panelista Daniela Aránguiz decidió abandonar el estudio tras un acalorado debate.
Todo comenzó mientras el panel conversaba con Leonardo Zúñiga, director de Duplos, sobre un video publicado en su sitio web que mostraba una supuesta pelea entre Rai y su pareja Faloon. Según Zúñiga, la discusión habría surgido por celos, luego de que Faloon diera un beso a un bailarín durante Fiebre de Baile.
Aránguiz, quien es cuñada de Rai, contactó al involucrado y aseguró que él negó la situación. Sin embargo, al escuchar que Zúñiga insistía en su versión, la panelista explotó en pantalla y abandonó el estudio.
Su compañero de panel, Michael Roldán, se refirió a lo ocurrido como un “minuto de furia” y señaló que este tipo de situaciones son normales en televisión en vivo. “Lo importante siempre es poder entenderlos y manejarlos en equipo. Uno de estos episodios se conversa en privado para avanzar”, explicó Roldán.
El periodista destacó la labor de la conductora Julia Vial, quien actuó como mediadora durante el incidente, y aclaró que la decisión de Daniela de irse fue genuina ante un ambiente incómodo.
Roldán además reflexionó sobre el rol de los panelistas en situaciones conflictivas: “A ningún panelista lo contratan para controlar a alguien. Uno debe elegir en qué discutir y en qué no, porque no todos los días podemos esperar que todos opinemos igual. Hay que poner los acentos adecuados sin individualizar el programa”.
El incidente deja en evidencia las tensiones que pueden surgir en la televisión en vivo, así como la importancia de la mediación y la comunicación entre los integrantes de un panel.