Natalia Rodríguez, más conocida como Arenita, dejó claro que no tolerará más juicios infundados sobre su rol como madre.
Todo comenzó durante sus vacaciones en un resort all inclusive, donde disfrutaba junto a su esposo Jens Bach y su hija de un año y medio.
Hasta ahí, todo idílico… hasta que reveló que había dejado a su hija en una habitación de juegos del hotel para ir a tomar un cóctel.
La reacción en redes fue inmediata: algunos usuarios no dudaron en compararla con el tristemente célebre caso de Madeleine McCann.
Lejos de guardar silencio, Arenita respondió con fuerza. “Madeleine no estaba en un all inclusive cerrado como este. Investiguen bien”, lanzó sin filtro.
Y no se quedó ahí. Este lunes, compartió un video donde abordó el tema desde su experiencia viviendo en Europa.
“Sí, dejé a mi hija sola mientras dormía, y sí, tomé un cóctel. Pero no soy una madre negligente”, dijo directamente.
Explicó que la niña estaba con una alarma de bebé, puerta cerrada y monitoreo constante. “Tomé precauciones”, insistió.
Y fue más allá: “En Dinamarca esto es común. Los bebés duermen en sus coches afuera mientras los padres toman café. No es abandono, es otra cultura”.
También criticó el miedo excesivo con el que muchos viven la maternidad. “Si fuera por miedo, no volaríamos ni comeríamos uvas”, ironizó.
En su descargo, Arenita fue enfática: “Ser mamá no es dejar de vivir. También necesito mis momentos y eso no me hace menos madre”.
Y cerró con un mensaje directo a sus críticos: “No todo lo distinto es malo. También merece respeto”.
Con esta respuesta, la exYingo no solo defendió su decisión, sino que abrió la conversación sobre maternidad, autonomía y diferencias culturales.
Porque como bien lo dijo: vivir con miedo no es vivir… y ser madre no significa dejar de respirar.
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