Durante una emotiva actividad en El Internado, Natalia “Arenita” Rodríguez recordó su etapa más conocida en Yingo, revelando momentos difíciles de su vida personal y profesional.
La cantante habló sobre la presión pública, la mirada de los demás y cómo todo ello impactó su salud mental. “En la época de Yingo no me gustaba mucho mirarme, me comparaba mucho, me sentía menos, probablemente, porque era diferente”, explicó Arenita.
Transformaciones físicas y dolor emocional
Natalia también abordó las decisiones estéticas que tomó durante esos años, incluyendo cirugías y tatuajes. “Me operé entera, me arrepiento de haberme puesto siliconas y un ácido en los labios que nunca se disolvió. Me hice un tatuaje de un ave fénix en un momento de mucho dolor emocional, durante una relación tormentosa”, relató.
La cantante detalló que su crisis llegó al punto de auto flagelarse: “Me cortaba para que el dolor emocional pasara a físico, porque era demasiado. El tatuaje lo hice para que nadie lo viera. Veo a esa Natalia y pienso que fue muy fuerte para soportar todo, fui una sobreviviente, porque en un momento de mi vida perdí las ganas de vivir”.
Intento de suicidio y relación familiar
Ante la pregunta directa de Tonka Tomicic sobre si había intentado suicidarse, Arenita respondió con sinceridad: “Sí. Me da pena pensar en lo que pasó con mi familia. Hoy no hablo con mi mamá, hace ocho años, pero a pesar de todo me apoyó mucho”. Sobre sus sentimientos hacia su madre, admitió que aún la extraña: “Sí, probablemente”.
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