Este domingo se estrenó el podcast llamado “Damas Primero” y la invitada fue Camila Andrade, quien habló con Claudia Paz Salas de diferentes temas
Como era de esperarse, uno de ellos fue nada menos que el triángulo amoroso en el que se vio envuelta con Francisco Kaminski y Carla Jara.
Bajo ese contexto, recordó los miles de mensajes de odio que recibió y la forma en la que enfrentó toda esta polémica.
“Los primeros días estaba bien en shock. Aparte te das cuenta cómo todo empieza a crecer. Ya todos los programas hablan de eso, todas las personas, las familias. En un minuto fue casi tema país”, comenzó diciendo.
No tenía ganas de salir de la casa
Asimismo, sostuvo “los primeros días muy en shock, no lloraba, casi no hablaba. Y después uno empieza a caer en cuenta en la situación en la que se encuentra. Y ahí llorar, desganada, no tenía ganas de salir de la casa. Y ahí uno logra empatizar con el dolor que tú puedes generar, o la consecuencia que puede traer esa noticia”.
Tras ello, se sinceró sobre la forma en la que lidió con el “hate” y dijo “me han preguntando cómo se sale de esto y es súper difícil responderlo, porque no tengo la receta, no tengo la fórmula. Es puro corazón. Hay algo en ti que te tiene que decir si vas a tener la capacidad de salir de esto. Porque es súper fácil agarrar un camino corto, indeseado, negativo de tu vida…”.
Dejar de vivir
Frente a ello, Salas le preguntó “¿como cuál?”, a lo que la exGran Hermano respondió “como dejar de vivir. O quedarte en una depresión endógena eterna”.
“¿Lo pensaste?”, insistió la conductora y Andrade contestó “mira, si lo pensé, te diría que lo que más me pasaba a mí es que cuando yo leía tantos mensajes que me incitaban a la muerte, que yo misma lo hiciera, esos mensajes igual invaden mucho tu cabeza. El cerebro es tan obediente que tú empiezas a leer y a estimularte con imágenes todo el tiempo. Y todo el tiempo, y todo el día era eso”.
“En un minuto tuve que tomar la decisión de tomar mi teléfono y decir basta, no más”, añadió.
Finalmente, Andrade recalcó que no tuvo ese pensamiento en concreto y que ahora, se da cuenta de que nada en la vida es tan “terrible”.
“Creo que no hay nada tan grave en la vida. Y eso es algo que aprendí en el encierro también. Que uno a veces se ahoga en un vaso de agua”, concluyó la chica reality.