Magdalena Müller reflexionó sobre los estereotipos físicos que enfrentó durante sus años en televisión, donde su apariencia llegó incluso a influir en los personajes que recibía.
La actriz, que está próxima a cumplir 35 años y suma cerca de dos décadas de trayectoria, repasó distintos momentos de su carrera y los desafíos de crecer frente a las cámaras.
Müller comenzó su recorrido televisivo en producciones juveniles y posteriormente participó en teleseries como “Pobre rico”, “Los Carmona” y “La poseída”.
Los estereotipos que enfrentó en televisión
Durante una entrevista con La Cuarta, la intérprete recordó que en sus primeros años dentro de la industria recibió determinados tipos de personajes debido a su contextura física.
“Porque no era delgada”, señaló al explicar uno de los criterios que, según relató, influyeron en los roles que le asignaban.
La actriz reconoció que esta situación formó parte de un periodo complejo en su vida, marcado además por distintos cuestionamientos personales y profesionales.
“La crisis vino de muchos lados”, recordó al abordar el proceso que atravesó antes de rearmarse y asumir nuevos desafíos.
Con el paso de los años, Müller asegura que logró establecer una relación distinta con su cuerpo y con las exigencias propias del medio televisivo.
“Me hice cargo, estoy súper reconciliada y asumida con que tengo que preocuparme de mi tema de cuerpo; no lo tengo tan fácil”, expresó.
El apoyo de su familia
La actriz también destacó el papel que tuvo su entorno cercano para enfrentar la exposición pública desde temprana edad.
Según explicó, sus padres y hermanos fueron fundamentales para mantenerla conectada con una realidad alejada de las presiones propias de la televisión.
Ese respaldo también la acompañó durante las distintas etapas de una carrera que comenzó cuando todavía era muy joven.
Müller posteriormente realizó una pausa para estudiar Teatro y ampliar sus herramientas como intérprete.
Nuevos desafíos profesionales
Actualmente, Magdalena Müller busca continuar desarrollando su carrera y dejar atrás la etiqueta de “la niña de la tele”.
La actriz también mantiene el interés por abrirse espacio en proyectos cinematográficos y asumir personajes con mayor profundidad interpretativa.
En paralelo, ha explorado otras áreas vinculadas con el teatro musical, entre ellas su participación en la obra “Déjame caer”.
Respecto de su propia exigencia profesional, Müller aseguró que con los años también ha aprendido a relacionarse de otra manera con el perfeccionismo.
“El perfeccionismo sirve para prepararse, mas no para ejecutar”, reflexionó.