Este miércoles, el mundo de Oriana Marzoli nos dio un vistazo único a su vida pasada en Venezuela con el estreno de su esperado docureality Inside Oriana. Y si pensabas que solo verías a la Oriana influencer, estabas equivocado. En el primer capítulo, la ex chica reality se sinceró como nunca antes, abriéndose sobre episodios desconocidos de su infancia que marcaron su vida de forma profunda.
La tristeza que la persigue desde Venezuela
En el emotivo capítulo, Oriana reveló uno de sus recuerdos más dolorosos: su partida de Venezuela, dejando atrás a su familia y mascotas. “Si me pongo a pensar en Venezuela, lo que más echo de menos son mis perros, que obviamente tuvimos que dejar cuando nos vinimos a España”, contó entre lágrimas, demostrando que a pesar de todo lo logrado, su pasado sigue siendo un tema sensible.
A los 12 años, Oriana y su familia se mudaron a Europa, dejando una vida que, según ella, era “bastante guay” en su país natal. “Me dio pena, porque teníamos una vida bastante guay”, reflexionó, mientras compartía fotos de sus mascotas que, para ella, siguen siendo un símbolo de los sacrificios hechos en su juventud.
El quiebre con su abuela materna: una herencia que rompió la familia
Pero el capítulo no solo estuvo marcado por recuerdos felices. Oriana también abordó uno de los quiebres más dolorosos de su vida: su relación con su abuela materna. Tras la muerte de su abuelo, Oriana se distanció de su abuela, y la razón es un tema muy familiar: la herencia. Según relata, hubo discusiones familiares sobre la repartición de bienes, y su abuela no supo manejar la situación: “Mi abuela no supo ser justa, ni tener esa fuerza de decir: ‘No, todos mis hijos por igual’”.
“Creo que no podré recuperar esa relación que tenía de pequeña, y no creo que ella intente acercarse a mí”, concluyó Oriana, dejando claro que este distanciamiento marca una de las heridas más profundas de su vida.
Una Oriana más vulnerable que nunca
Este primer capítulo de Inside Oriana no solo mostró su vida como influencer, sino que nos permitió conocer a una Oriana más vulnerable y humana, dispuesta a compartir sus dificultades personales con su audiencia. Su sinceridad y valentía al exponer los aspectos más dolorosos de su pasado han sido aplaudidos por muchos seguidores, quienes no esperaban ver esta faceta tan real de la ex Ganar o Servir.