Pangal Andrade volvió a protagonizar un emotivo operativo en la cordillera. Luego de participar en el rescate de personas durante el último sistema frontal, el deportista encabezó una nueva misión, esta vez para poner a salvo a siete caballos que permanecían aislados desde hacía más de diez días en el Cajón del Maipo.
La emergencia movilizó a Andrade y a su equipo durante la mañana del miércoles hasta el sector de Lagunillas, donde los animales permanecían atrapados tras las intensas nevadas. La situación preocupaba aún más por la inminente llegada de un nuevo frente de mal tiempo.
“Hace 10 días que no comen”: la desesperada situación de los caballos
Antes de iniciar el operativo, Pangal Andrade explicó en sus redes sociales por qué decidió acudir al lugar. El objetivo era prestar ayuda a dos arrieros de avanzada edad que no podían rescatar por sus propios medios a los animales.
Los caballos llevaban más de diez días sin acceso a alimento y con serias dificultades para desplazarse debido a la nieve acumulada, lo que transformó el rescate en una verdadera carrera contra el tiempo.
Al llegar al lugar, el grupo evaluó el estado de cada animal y decidió priorizar a los ejemplares de mayor edad, ya que eran los más afectados por el prolongado aislamiento.
Entre ellos estaba Panchita, una yegua de 30 años que ya no tenía fuerzas para caminar. “Tiene 30 años y no podía más”, relató Andrade mientras mostraba el delicado estado del animal.
Como la yegua no podía desplazarse por sus propios medios, el equipo improvisó una superficie acolchada para trasladarla con cuidado y evitar que sufriera lesiones durante el descenso.
En medio del rescate, el deportista también registró al resto de la tropilla mientras avanzaba por la montaña.
“¡Allá están! Es una tropilla grande, pobrecitos; hace 10 días que no comen, no se pueden mover, se viene la tormenta, está mala la visibilidad”, comentó, evidenciando la complejidad del operativo.
El rescate terminó con los siete caballos fuera de peligro
Tras sacar del lugar a los animales más vulnerables, el equipo continuó con el resto de la tropilla. Con apoyo de una extensa cuerda, guiaron a los siete caballos por un terreno de alta dificultad hasta alcanzar una zona segura antes de que empeoraran las condiciones climáticas.
Finalmente, todos los animales lograron abandonar el sector sin mayores complicaciones, cerrando una jornada que dejó especialmente emocionado a Pangal Andrade.
Al finalizar el operativo, el deportista compartió imágenes del resultado y resumió la experiencia con una frase que reflejó la satisfacción del equipo: “De los rescates más lindos que hemos hecho”.

