En la cuarta semana de Fiebre de Baile, CHV apostó por innovar, pero no todos quedaron conformes. El programa introdujo una nueva dinámica que generó más críticas que aplausos en redes sociales.
En la llamada “noche de improvisación” , el espacio cambió su formato habitual. Los participantes se enfrentaron a un desafío inédito que puso a prueba su capacidad de reacción.
Cada pareja tuvo que enfrentarse a casi 30 canciones de distintos ritmos, improvisando coreografías en tiempo real. La exigencia fue alta y el margen de error, mínimo.
Las dos duplas peor evaluadas pasaron directamente a la zona de riesgo. Una consecuencia inmediata para quienes no lograron adaptarse a la dinámica.
Las críticas se desataron en redes
La apuesta no convenció al público. En X (ex Twitter), varios televidentes manifestaron su descontento con el formato, cuestionando tanto la dinámica como la evaluación del jurado.
Algunos usuarios apuntaron directamente al desorden del espacio, señalando que la temporada habría perdido el foco original del baile. Lo que antes era un programa centrado en coreografías preparadas, ahora se transformó en un juego que muchos sintieron que restaba seriedad a la competencia.
“No entiendo nada, esto parece un bingo escolar”, escribió un usuario, reflejando el sentir de quienes vieron la dinámica como caótica y desordenada.
Otro comentario fue más allá: “Parece Fiebre de Baile o Mekano? Porque esto no es baile”. La referencia al recordado programa juvenil de los años 2000 no fue casual: Mekano solía tener dinámicas similares de improvisación y juegos, algo que para los críticos no es un cumplido para un espacio de baile competitivo.
“Lo único que faltaba era el Chino Ríos sacando pelotitas de un bombo”, ironizó otro televidente, en alusión a los juegos al azar que marcaban esa época de la televisión.
Cuestionamientos al jurado y al rumbo del programa
En esa misma línea, otros comentarios criticaron la falta de objetividad en las evaluaciones y acusaron un cambio de rumbo en la dirección del programa.
La improvisación dejó espacio a interpretaciones subjetivas. Varios televidentes sintieron que algunos participantes fueron favorecidos mientras otros fueron castigados injustamente.
También hubo quienes calificaron la dinámica como “fome” o derechamente “ridícula” , cuestionando que alguien que viera el espacio por primera vez se encontrara con una propuesta que consideraron de baja calidad.
“Qué vergüenza lo que hicieron con Fiebre de Baile. La temporada iba bien y ahora esto”, escribió un seguidor del programa, reflejando la frustración de quienes esperaban mantener la línea de las semanas anteriores.
Zona de riesgo confirmada
En cuanto a la competencia, la jornada dejó consecuencias inmediatas. Kathy Contreras fue la primera en caer en zona de riesgo tras la evaluación del jurado.
A ella se sumó Vale Roth, quien también quedó entre las participantes más débiles de la jornada. Ambas deberán enfrentarse este miércoles en la noche de eliminación.
La nueva dinámica puso en jaque a las concursantes, que tuvieron que demostrar su capacidad de adaptación en tiempo real. Para algunas, el resultado no fue el esperado.