En el mundo del espectáculo, conseguir una entrevista exclusiva puede ser una verdadera odisea, y si el protagonista es Chayanne, la hazaña se vuelve aún más memorable.
Así lo recordó Paulina Rojas en la reciente edición de La Divina Comida, donde compartió una entretenida anécdota de su época de reportera, precisamente durante una edición del Festival de Viña del Mar.
El plan improvisado para llegar a Chayanne
Durante la conversación en la mesa televisiva, la periodista relató que, al enterarse de que el cantante puertorriqueño estaría cenando en el restaurante Portofino de Viña del Mar, decidió actuar rápidamente.
“Nos enteramos que iba a comer en el restaurante Portofino. Entonces nos hicimos pasar por clientes, y estábamos ahí sentados, y él estaba en un VIP con todo su grupo”, relató entre risas.
Al ver una oportunidad cuando abrieron la puerta del área privada, Paulina y su fotógrafo intentaron acercarse, pero la mánager del artista les bloqueó el paso. Sin rendirse, la periodista apeló a un recurso inesperado.
“Chayanne, sabes que estoy haciendo la práctica, y si no llego con tu entrevista no me van a aprobar”, le dijo, mezclando la verdad con un toque de dramatismo. El cantante, con su reconocida amabilidad, accedió a concederle la entrevista.
Un momento inolvidable
“Muy gentil, más buenmozo todavía”, recordó Paulina Rojas, quien confesó entre risas: “yo no sabía que te podría transpirar los pómulos, me transpiraba pómulos, bigotes, pera… yo así, transpirando”.
La periodista aún guarda la imagen del momento: Chayanne vestido con una camisa roja y pantalón negro, posando con la misma simpatía que lo ha convertido en uno de los artistas más queridos en Chile.
Una noche llena de historias en La Divina Comida
El capítulo de La Divina Comida no solo destacó por esta divertida anécdota. También participaron la vedette Tatiana Merino, el modelo Jorge Aldoney y el crítico de cine René Naranjo, quienes compartieron recuerdos y confesiones en una mesa llena de humor y nostalgia.