El luto pesa y Quique Neira lo siente en cada instante. A solo días del fallecimiento de su padre, el exvocalista de Gondwana confesó que enfrentarse a las cámaras de sus fans se ha convertido en un verdadero desafío emocional.
Un duelo difícil y una petición sincera
El cantante usó su cuenta de Instagram para compartir una profunda reflexión sobre el impacto de la pérdida de su padre, Enrique Segundo.
“Ayer viajé a dar mi primer concierto luego de la partida de mi papá. Fue bonito, a su memoria lo dediqué”, expresó. Sin embargo, más allá del escenario, reveló una lucha interna: “Me cuesta sonreír para las fotos últimamente. Antes fluía, ahora me está costando hacerlo”.
Neira admitió que forzarse a posar para una imagen le genera incomodidad, algo que antes nunca había sentido. “Me siento extraño de tener que forzarme a hacer algo que no me nace naturalmente”, confesó con total honestidad.
La decisión que cambia su relación con los fans
Ante este difícil momento, el artista tomó una drástica determinación: dejará de tomarse fotos con sus seguidores hasta que logre procesar su duelo.
“He tomado la determinación de que no voy a dar más fotos. Lo siento mucho, discúlpenme”, escribió, pidiendo comprensión.
Neira explicó que, aunque puede subirse al escenario y dar lo mejor de sí, fuera de él se siente demasiado expuesto. “No quiero tomarme una foto con alguien y aparecer en ella con desgano o triste. No me parece que esté bien para ningún lado”, enfatizó.
El fin de una etapa
El cantante también compartió una reflexión que lo marcó: “Uno deja de ser niño, solo cuando fallece su padre”. Y con este doloroso golpe, asegura que ha iniciado un nuevo capítulo en su vida.
Afortunadamente, sus seguidores han mostrado su apoyo incondicional, respetando su decisión y enviándole mensajes de aliento en este difícil momento.
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